domingo, 29 de enero de 2017

México te agradece Donald Trump

Obvio no lo dijo él, pero es buen mensaje
            Sin duda alguna, Donald Trump va a figurar en los libros de historia del futuro, obviamente en los de Estados Unidos pero, estoy seguro, también en los de México, aunque no de la manera que se prevé en este momento.

            Han sido días muy agobiantes, escuchas hasta de los pedos que se echa Trump (dándote detalle de qué tan apestosos y tronados estuvieron); todo el mundo hace alharaca con ello, lo cual quiere decir que el señor está logrando su objetivo ya que, ciertamente, no es un político, sino un Showman, mismo que se alimenta de la atención, del rating y la publicidad.

            Lo único malo es que está tomando la presidencia de la (todavía) nación más poderosa del mundo como su escenario y a su (históricamente) madreado vecino del Sur (México) como el patiño con el cual se ensaña para llamar la atención.

            Es tanto el morbo que generan las declaraciones de este señor, tanto dentro de México como alrededor del mundo, que por más que uno intenta mantenerse positivo, al final en algo acaba afectando el estado de ánimo.

            Y es que el mexicano está tan bien domesticado a reaccionar con los medios de “comunicación” (yo los llamaría de manipulación), que ya es un acto reflejo tomar en automático lo que te dicen como cierto, sin informarte más al respecto y tirarte al suelo porque “otra vez” el mundo es injusto contigo y todos están contra ti, lo cual perpetúa la creencia de que el mexicano nunca puede ganar, que siempre somos los perdedores.


            En fin, aunque no elegí nacer en este país, sí he elegido seguir viviendo en él porque, a pesar de que la mayoría de mis compatriotas tienen mucho por desarrollar (incluyéndome), creo que es una gran nación. Obvio hay muchas cosas negativas pero me siento muy orgulloso por todo lo bueno que tenemos.

            Pero no es el momento de caer en patrioterismos baratos (esos salen a relucir en Septiembre). El caso es que, tratando de ser lo más objetivo posible (si es que alguna vez he logrado dicha hazaña), creo que todo lo que está haciendo Donald Trump en “contra” de México puede ser una gran oportunidad para el desarrollo de mi nación.

            Así que sólo me queda decir “Gracias Señor Trump, ¡Muchas Gracias!”


            Y no, no estoy (tan) pendejo ni me estoy burlando, en verdad le estoy agradeciendo a este señor todo lo que está haciendo “por” nosotros aunque, en el presente, se lee que lo está haciendo “contra” nosotros.

            Antes de que me linchen, déjenme desarrollar mi punto, les voy a enseñar todo lo que el Señor Trump está haciendo por este país.

Independencia

Trump la está “cortando” con nosotros, nos está sacando de su casa y, con ello vamos a dejar de ser (elija la analogía que mejor le acomode): la esposa maltratada, el hijo mal querido, el arrimado, la parte débil de la relación codependiente, el hermano pequeño sometido al mayor, el que no quiere ser abandonado, el que siempre está pidiendo chichi, el que pide limosna, clemencia o piedad.
 
El eterno chalán
Donald nos está negando todo eso y en verdad se lo agradezco porque, en el fondo, nos está dando la oportunidad de obtener nuestra dignidad de vuelta, esa que no hemos conocido durante muchas generaciones, pero en verdad DEMASIADAS.

No sé si adrede o no, pero nos está quitando las cadenas con su país, nos está librando del yugo, nos está dejando crecer, ahora sí podemos expandir nuestras alas, porque ya no quieren que seamos sus empleados.

Nos está haciendo recordar que somos una gran cultura, un gran país. Al quitarnos la etiqueta de “chalán”, nos está devolviendo dignidad como nación y eso es lo que más voy a agradecer.

Unidad
 
Hasta los malos ejemplos imponen modas
Con sus acciones, el Sr. Trump está logrando lo que casi ningún mexicano ha alcanzado: nos está unificando. Al mostrarse como un némesis poderoso y amenazante, nos está obligando a unirnos, nos guste o no, contra él, porque es nuestro enemigo en común, sin importar que seamos campesinos, ingenieros, narcotraficantes, curas, políticos, amas de casa, homosexuales, misóginos y demás, nos está dando una razón para olvidar nuestras diferencias y unirnos contra un mal común: Trump y sus afrentas contra nuestra tierra, esa misma que dañamos y no valoramos pero, cuando alguien la ataca de manera tan abierta y dolosa, nos recuerda que todos nacimos de ella.


            En mis 40 años de vida no recuerdo un enemigo tan evidente como el que ahora tenemos de frente, y es que en verdad nos está haciendo encabronar con los constantes insultos, llamándonos vividores, asaltantes, asesinos y violadores, entre otras cosas.

Por fortuna, al ser un pueblo terco o testarudo, el miedo inicial se está tornando en enojo y motivación para revirársela. Tristemente, debo admitir, somos demasiados pendejos para hacerlo por nuestro bien, por algo positivo. No, en realidad esa motivación no es por nuestro bien común, porque ya lo hubiésemos hecho desde hace mucho, sino por el placer de callarle la boca y demostrarle que está equivocado.
 
¿No que odiamos a México Mr. Trump?
Está mal que nuestra motivación sea el orgullo y no la plenitud pero, al final, el resultado nos puede ser muy beneficioso como nación y/o cultura. Lo que sí es casi poético es que él va a ser vital en nuestro desarrollo.

            Grandeza

            No sé si logrará a hacer a Estados Unidos grande otra vez, como decía su slogan de campaña, pero sí sé que nos está impulsando para que México sea Grande nuevamente, una grandeza que no conocemos desde que nos cayeron los españoles en el Siglo XVI.  Resulta irónico que un gringo va a lograr por México lo que ningún nacional ha alcanzado antes.

En teoría llevamos más de dos siglos como país independiente, pero eso es una mentira. Así que es factible que, por primera vez, podamos ser merecedores de esa etiqueta, justo la dependencia que EUA  nos tenía negada desde aquel golpe psicológico y cultural que significó que nos robaran la mitad del territorio nacional y, con todos esos estados, también se llevaron nuestra resistencia a su dominio a mediados del siglo XIX.
 
Tenemos miedo de todo
            Pero ahora es diferente, ahora nosotros no queremos independizarnos, son ellos los que nos están sacando y, me resulta increíble que nos resistamos ¿por qué? Por miedo, porque han nacido, crecido y muerto generaciones con el Status Quo de que somos sus chalanes, no hemos sabido ser otra cosa y ahora, en un acto “amoroso”, nos están mandando a la chingada lo cual es, aunque suene increíble, el regalo más maravilloso que nos pueden dar: nuestra libertad.

            Ciertamente vamos a sufrir en un inicio, porque dejar atrás una identidad, un modus vivendi de muchas décadas no es nada fácil. Sin embargo, con el tiempo, poco a poco va a despertar ese monstruo dormido, la bestia que fue sometida tantos años atrás.
 
No, pues ya me jodí :'-(
Mucho se habla del regreso de Quetzalcóatl, mismo que nos iba a devolver la grandeza. ¿Quién diría que la serpiente emplumada vendría en la forma de un político fanfarrón gringo? El leviatán dormido va a despertar y, una vez que hayamos salido del hoyo inicial en el que nos quieren sumir, ya no vamos a ver atrás.

            Irónicamente, y esto no me da gusto, porque sé que hay gente muy valiosa en el gabacho, Estados Unidos va a salir muy dañado. El daño no va a ser tan evidente a simple vista pero, cuando se den cuenta, ya estaremos muy lejos cuando pretendan recuperar su posición hegemónica sobre nosotros.
 
¡A huevo! ¡Es nuestro pendejo!
            Por otro lado, no puedo sentir tanta lástima por ellos porque, al final, permitieron que un sujeto de tal calaña llegara a ser presidente, tanto los que votaron por él, como los que no. Y así como Peña Nieto es el presidente que merece este triste país, Trump también es el presidente que merecen en los Estados Unidos, ¿por qué? Porque ambas naciones permitieron que dichos especímenes tuvieran acceso al poder, lo cual me lleva al siguiente punto.

Mejor Gobierno

            Gracias a que Trump se ha empecinado a humillar a nuestro presidente, nos ha abierto los ojos. Ciertamente, desde hace más de cuatro años, hemos estado chingue y chingue al pendejo de Peña Nieto, pero fue Donald el que nos demostró lo blando, lo tibio o débil que es en realidad.
 
Comprobado
            Todos sabíamos que fue una pendejada elegirlo, y no sólo a él, sino a otros tantos presidentes que le han dado en la madre a este gran país. Pero me atrevo a decir que el proceso electoral gringo en 2016 nos ha marcado más que nuestra propia elección en 2012 con el pendejo de nuestro presidente.

            Gracias esta elección gabacha, nos vemos obligados (espero) a elegir mejor a nuestros gobernantes, para seleccionar a alguien con personalidad, fuerza, huevos, visión e inteligencia para que le haga frente a Trump, para que impida que nos ningunee como lo ha estado haciendo con tanto ahínco. Un líder que canalice todo este sentimiento generado en nosotros, y que lo enfoque para que salgamos adelante y demostrar al final quién fue el verdadero pendejo.

            Pero la lección no sólo es para México.


            Contra la ultraderecha

            Esta situación también ha mandado un fuerte mensaje el mundo, alrededor del cual los partidos ultraderechistas están ganando terreno de manera silente. El hecho de que un megalómano haya llegado a la presidencia del país más poderoso del planeta, ha sido un foco de alerta para el resto del planeta.

            Resultaba impensable que en la “democracia perfecta” como se hacen llamar (en donde un candidato con tres millones menos de votos es presidente), en el país que se ha autoproclamado el policía mundial y que, sin que nadie se los pida, quieren poner orden en el orbe, haya llegado un ente tan rijoso, conflictivo y racista.
 
Al más puro estilo nacional
Un ejemplo perfecto de lo que puede pasar si las personas no se comprometen con el desarrollo de la vida política de cada nación. Ahora la gente se dará cuenta de las consecuencias que puede acarrear el no votar o abrir la puerta a que un pendejo sea, siquiera, candidato.

El buen Donald va a ser un parteaguas en la vida democrática mundial, va a servir de perfecta advertencia del peligro que corre el planeta si se siguen eligiendo a tales imbéciles para tomar puestos de poder. 

            Madurez

            Le agradezco al Sr. Trump por hacernos madurar porque, al poner el muro (que tiene todo el derecho en hacerlo) ahora nosotros vamos a tener que hacernos cargo de todos esos desempleados. Ahora vamos a tener que ingeniárnosla para salir adelante con tanta gente en la pobreza y sin trabajo, sin el apoyo de la economía gabacha.
 
Hay que ver el lado bueno
            Es como cuando el padre saca de la casa a su hijo desempleado, al inicio viviremos en la incertidumbre pero, al final, haremos lo que mejor sabemos: ser resilentes, sobrevivir y salir adelante, porque estamos acostumbrados a que nos pisoteen, pero nunca terminamos de morir porque somos muy necios para darnos por vencidos. Así que no nos va a quedar de otra que salir adelante, querámoslo o no.

Las administraciones anteriores en Washington DC, se preocupaban por tener al chalan bien amarrado, con la complicidad de los gobernantes mexicanos, pero ahora están ninguneando a nuestro gobierno, así que cerraron la puerta para seguir explotándonos, han cerrado la llave de la mano de obra barata y, sin saberlo, se están dando en la madre solitos y nos están ayudando a crecer.


            Ahora, sin sus limosnas, debemos ver qué hacemos para salir adelante, hacernos cargo de nuestros problemas y de nuestra gente. Ciertamente van a ser cuatro años muy difíciles, pero las transformaciones duelen y crecer también. En ese período vamos a madurar de manera increíble como nación. No por lo que están haciendo al norte sino por lo que nos están orillando a hacer. Nos están sacando de esa zona de confort de “Papá Estados Unidos” y ahora voltearemos hacia el mundo.
 
Más fácil no se puede
Hoy en día le mentamos la madre a Trump pero, sin duda, los historiadores lo van a registrar como el gran generador del cambio en México. Tal vez vaya a trascender más por su influencia en nuestra tierra que en la suya. Qué ironía, va a acabar impulsando al país que tanto odia a expensas de su propia nación.

Cuatro años difíciles, pero necesarios para nuestra transformación y desarrollo. Al inicio nos dará mucho miedo, pero poco a poco iremos comprendiendo que el mundo no se acaba y que, aunque va a ser duro, no es nada que no podamos superar. Porque vamos a sobrevivir sin los Estados Unidos.

Dicen que el valiente vive hasta que el cobarde quiere. Lo que me llama la atención de su soberbia es que le está dando la libertad al masoquista, lo está alejando. Al final el masoquista va a encontrar otros caminos, y el sádico no va a tener a alguien tan a modo para bulear, como Estados Unidos ha hecho con nosotros desde siempre.
 
Aunque al final sí se pagó
            Turismo        

            Esta sección es más a título personal.

            Amo y seguiré amando a mis Delfines de Miami y, mientras me sea posible, seguiré viendo un par de sus partidos en vivo por temporada. Sin embargo, serán viajes más escuetos y sólo de fin de semana.

            Fuera de ello, ya no me interesa conocer más lugares de Estados Unidos si siguen con su política racista. Lo cual es una gran oportunidad, porque me impulsa a visitar otros países, así como seguir conociendo tantos lugares hermosos en mi país.

            Ciertamente EUA tiene lugares que me encantaron y que, por fortuna, tuve la oportunidad de visitar antes de que este tipo llegara al poder. Soy afortunado por haber conocido los sitios más importantes que anhelaba visitar en dicha nación.
 
Estos gringos, ¡de todo le encuentran negocio!
Apertura

            Al Sr. Trump le agradezco que nos va a obligar a abrirnos al mundo, a conocer otros mercados y tratar con otras culturas, no está empujando a los brazos de diversos socios comerciales y eso dejará atrás los días en que dependíamos de uno solo.

            Por fortuna no sólo existen México y Estados Unidos en el mundo como, erróneamente, parece que es la percepción de Trump; es una ventaja que hay muchos otros países que están interesados en hacer negocios con nosotros, y no es de ahora, sólo que nuestra relación simbiótica les impedía ingresar a nuestro mercado de la manera en que les hubiera gustado.

            Donald se ha ensañado tanto con nosotros que nos está dando notoriedad mundial, nos está convirtiendo en las víctimas y, sobraran países que ansíen hacer negocios con nosotros, ya sea por el sentimiento de solidaridad o para demostrarle a Estados Unidos que no somos la basura que pretende difamar. Países con los que vamos a tener una relación más sana, más equitativa, de socios y no de patrón-chalán.
 
Lo bueno que él pone el ejemplo
            México tiene muchos recursos, naturales, logísticos, humanos, climáticos y demás, lo cual lo hacen un destino muy atractivo de inversión, así que no vamos a quedar a la deriva.

            Una de las más grandes pendejadas que hizo Trump fue salirse del Tratado Transpacífico, acuerdo que Obama trabajó siete años para asegurar la presencia gringa en la región y detener un poco a los chinos. Ahora, con el acto de pendeja soberbia, es factible que se le haya puesto la mesa a los chinos para que se sirvan el banquete.


            ¿Les soy honesto? No me da gusto tratar con los chinos, es una cultura que me desagrada y me parecen muy desleales pero, va a ser más fácil aceptarlos si vamos a tener un enemigo común. Creo que ésa es la pendejada, de todas las que lleva hasta el momento Trump, que más me ha hecho encabronar: que nos aviente a los brazos chinos.

            Ese tipo de acciones pendejas de Trump van a lograr que el mundo se unifique en su contra, lo cual le va bien porque es lo que ha vendido a los imbéciles que votaron por él: “Estados Unidos contra el mundo”.
 
Ni al cual irle
            Pero esa visión del siglo pasado ya no es válida, y nos está quitando el velo de los ojos porque ahora el mundo es un lugar más globalizado que hace 23 años, ayudándonos a salir de nuestra zona de confort y obligándonos a ver hacia otros lados, y así salir adelante.

            No es personal, tan sólo es un pendejo.

            Algo que le reconozco al buen Trump es su congruencia, ya que ha hecho lo que prometió en campaña, lo cual demuestra que no es un político, sino un empresario. Supuse que su postura proselitista era una estrategia bien pensada para ganar la elección, con eso de que es un showman, sabe manipular bien a los medios y las masas. Ya una vez electo pensé que iba a ser inteligente, mesurado y con la visión política que necesita el presidente de cualquier nación, y más siendo el de Estados Unidos.
 
Nunca mintió
Tonto e iluso de mí supuse que se iba a dar cuenta de las reacciones contraproducentes que ocasionaría si cumplía las promesas de campaña pero veo, con tristeza, que no tiene esa visión de buen empresario que tanto presume.

            Es descorazonador ver que es el pendejo que se mostró durante toda la campaña (hay que reconocer su honestidad al presentarse como era en realidad). Pero en su ignorancia y estupidez va a matar a la gallina de los huevos de oro. Ya que la bonanza de Estados Unidos se basa en buena parte en aprovecharse de México.


            Ahora, de buenas a primeras, nos están sacando de su casa, nos corren como la chacha, el jardinero, el plomero o el lavaloza. Y está bien que nos corran para ver si eso nos motiva a construirnos algo por nuestra cuenta. Pero si nos sacan ¿a quién van a traer? ¿De dónde los van a traer? Porque, si los traen, debe ser (conforme a su política) de manera legal y, por ende, con los mismos derechos que un gabacho.

            ¿Acaso creen que van a entrar inmigrantes de Canadá? ¿De dónde los va a traer Donald? ¿Dónde va a traer esa mano de obra barata que sostiene su economía? En su ignorancia y soberbia, piensa que puede vivir sin nosotros, ¡y si se puede! Sólo que, al igual que nosotros, va a tener que cambiar su Status Quo.


            Tal vez no lo entienda Donald y no lo ve en este momento, pero tiene más que perder que lo que podría ganar sacándonos de su tierra. Y nosotros, aunque en este momento no lo veamos, nuestra potencial ganancia es infinita a comparación de lo que estamos perdiendo ahora.

            En verdad no lo tomo personal, sé que no es sólo en contra de nosotros (aunque sí somos de los principales chivos expiatorios de su cruzada), porque también está tomando más acciones contra otras naciones y razas, como los musulmanes que se ha dedicado a deportar o a no permitir el ingreso a su país.

            No es sólo contra México, en realidad es que es más pendejo de lo que me imaginaba. Y no por las acciones en contra de mi país, sino por la tumba que le está cavando a su nación.

            Ha caído en ese pecado que muchos gringos caen, en donde piensan que el mundo son ellos, que el resto del planeta vivimos en función a lo que ellos hacen o dejen de hacer. Tal vez, a un nivel, eso es cierto, pero deben de tener la decencia de no ser tan evidentes y fingir que no es así (aunque de facto así actúen y así lo crean).

Librándonos del TLCAN
 
Lo verdaderamente importante
Sus acciones nos están mostrando la verdad sobre muchos mitos, como que el NAFTA o TLCAN era nuestra veta máxima de riqueza y la piedra angular de nuestro desarrollo.

Admito que hace 23 años fue una decisión vital para el desarrollo de este país y, ciertamente, nuestra admiración y gratitud de dicho tratado fue real y justificada. Ahora agradezco que nos haga darnos cuenta que ya no lo necesitamos para salir adelante.


Trump nos está impulsando, porque dice que el NAFTA es desventajoso para su país, lo cual me da mucha risa, no porque no sea cierto sino porque hace a un lado hechos obvios como que nosotros fuimos la parte oprimida de dicho tratado desde su inicio y a lo largo de los años, lo que nos obligó a crecer y desarrollarnos. Ahora que ya no estamos tan jodidos, quieren renegociar para que nos vuelvan a coger. Vaya que en verdad creen que somos unos pendejos.

El NAFTA, que al inicio nos impulsó, ahora podría leerse como una losa que nos ata a la economía gringa, porque nos impedía (o nos daba hueva) buscar negocios en otros lares. Al inicio el TLCAN fue un hándicap para nosotros y luego nos impulsó, ahora quieren nuevamente colocarnos en posición desventajosa, por eso creen ilusamente que nos van a poner un 20% de arancel a nuestras exportaciones.


Claro que lo pueden hacer, previa autorización de las Cámaras, con la salvedad que nuestros países pertenecen a la Organización Mundial del Comercio (World Trade Organization) y el arancel máximo que nos podríamos poner es el 2.5%. A menos que también quiera salirse de dicha organización, lo cual sería un auténtico suicidio para su economía.

Pero ésa es una de las pocas consecuencias que EstadosUnidos va a sufrir por elegir a un Showman como su presidente, tal vez la menos grave.

            El Costo para los Estados Unidos.

            Ahorita Trump se ríe pero, al final, los que reiremos seremos nosotros. Tal vez no le guste, pero Estados Unidos ha basado gran parte de su calidad de vida en la (barata) mano de obra mexicana.

            En un inicio el daño va a ser para ambas economías pero, con el tiempo, la herida va a ser más profunda en Estados Unidos. Nos están abriendo las puertas para que busquemos desarrollo en otras partes, pero ellos no tienen a más personas que hagan esos trabajos “indeseados” (intendencia, jardinería, plomería y demás).


Algo que me ha quedado claro es que el gringo es tan orgulloso que prefiere mendigar antes que hacer alguno de esos trabajos “indignos”. Algo que, desde mi perspectiva, es totalmente pendejo, porque me daría más pena mendigar que limpiar baños o lavar platos. Pero en fin, supongo que es una cuestión cultural.

            Estados Unidos tiene una combinación muy peligrosa de mano de obra cara y de un alto nivel de consumo (el país más consumista del orbe). Mucha de su abundancia la basan en la mano de obra barata que les damos al sur de la frontera. Y, con la nueva política migratoria de Trump, dudo que vaya a meter chinos, filipinos o hindúes para hacer la chamba que dejen de hacer los latinos.
 
A lo que hay que llegar por la Green Card
            Si los trae de manera legal, entonces les va a tener que dar los derechos que tanto se está empeñando en quitarles a los migrantes, y pagarles lo mismo que a un gringo. Y es que todos sabemos que toda la mano de obra ilegal le resulta conveniente al gabacho, porque le genera mucha riqueza a un precio cómodo. Esa fuerza laboral barata, que pendejamente quiere sacar del país, es en la que se basa su abundancia.

            Obviamente también pueden salir adelante, pero tendrían que adaptar su realidad a una versión más alemana o japonesa, en donde el nivel de consumo es poco, la austeridad es mucha y el nivel de vida es realmente caro. Y es que el gringo ya no va a poder comprar tantas cosas, va a ser más mesurado porque va a pagar más impuestos.


            Para poder consumir al ritmo que está acostumbrado, requiere de muchos servicios baratos que le den holgura económica y le de tiempo, costos accesibles para generar buenos rendimientos. Como buen sistema neoimperialista, necesitas una buena base de gente con recursos limitados y dispuesta a tomar sueldos bajos, para que mantengan un buen nivel productivo a expensas de su trabajo físico.

            ¿El gringo puede tener unos hábitos de vida como el alemán o el japonés? es factible, pero no de inmediato. También para ellos sería un golpe duro a su Status Quo, el cual está basado en el consumo y en una “buena vida” en el que se genera el mentado “American Dream”.

            Ciertamente hay una gran población desempleada en Estados Unidos, muchos de ellos vagabundos, pero esos no están dispuestos a trabajar, ya que están cómodos viviendo de la seguridad social o de la bondad del público, de las limosnas que reciben.

            El desenlace más probable.


            No hay mal que por bien no venga. Al inicio, igual que todos, estaba angustiado por las acciones que este señor está tomando con su país. Pero después empecé a analizar y llegue a la conclusión que ojalá cumpla con todo lo que ha prometido, que siga con ello, que nos empuje, que nos impulse y nos obligue a crecer.

Entonces ahora mi postura ha cambiado y es “¡Sale cabrón! ¡Hazlo! No nos vamos a morir”, al final te lo voy a agradecer mucho, tal vez no en este momento, pero al final del camino mi gratitud será profunda y honesta.

Pero creo que todo esto quedará en una utopía, un sueño guajiro, y no por nosotros, sino que los propios gabachos lo van a impedir.

            Lo más probable es que los propios gringos no dejen que este escenario se consume, y justamente serán los republicanos los que sean los “salvadores”. A esta altura es obvio que los demócratas van a ser los primeros en oponerse a Trump, pero la intervención republicana será la que salve a su país de dicho megalómano.
 
A pesar de todo, amo a mi país.
            Los representantes del partido que lo llevó a la cima van a estar observando y dejando que su presidente juegue con el poder un rato pero, antes de que cruce el límite final, van a empezar a amarrarle las manos y van a retomar el control del país.

Ya sólo queda ver hasta dónde lo dejan llegar y hasta dónde nos dejan volar y, sobre todo, si tenemos el suficiente valor como país para tomar esta oportunidad única de hacer realmente independientes y maduros.

La historia me dice que nos gusta ser el chalán de alguien más, sin embargo, me gustaría pensar que se nos ha insultado tanto que, tal vez, exista una pequeña oportunidad de emancipación al respecto.

Tal vez.


Hebert Gutiérrez Morales.

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