lunes, 22 de junio de 2015

Humanos y cucarachas

Tras matar a una cucaracha me pregunté indignado “¿Qué aportación productiva tienen las cucarachas para este mundo?” a lo que en automático me respondí con otra pregunta “¿Qué aportación productiva tienen los humanos para este mundo?” Al carecer de una respuesta sensata para ambas preguntas sólo contesto mi parte humana “Touché” – Hebert Gutiérrez Morales.

sábado, 20 de junio de 2015

El increíble Castillo Vagabundo (Hauru no Ugoku Shiro)

            Ya he escrito sobre dos de mis tres películas favoritas de todos los tiempos: la número uno es “Love Letter” y, la que se debate entre el segundo y tercer lugar con la de este escrito, “Lost in Traslation”.

            La que completa este triunvirato es una prodigiosa adaptación de un libro inglés a animación japonesa. Me encanta el Anime, como ya exprese en este otro escrito, pero este filme tiene una esencia diferente. De por sí las obras de Hayao Miyazaki son soberbias, ya que te transmiten una sensibilidad única y te conmueven profundamente, pero esta película tiene un toque especial, porque es la que más me conmueve de todos los filmes de realizador japonés.

            En fin, el escrito va a estar largo, así que no los entretengo más con introducciones, por lo que procedo a desmenuzar la delicia conocida como “El Increíble Castillo Vagabundo” (Howl no Ugoku Shiro) basada en el libro “Howl’s Moving Castle” de Diana Wynne Jones. SPOILER ALERT Como siempre, si no ha visto esta obra de arte, deje de leer y véala antes, porque voy analizar cada detalle que me parezca interesante.

            Para empezar, adoro cómo está ambientada la historia: una especie de Reino Unido de Universo alterno, a la usanza del siglo XIX pero con avances tecnológicos y mágicos. Una estética creativa, clásica y brillante pero no te cansa la mirada, con elegancia por todos lados que resulta un deleite durante toda la obra.

            Vemos como Sophie, una chica bastante ordinaria, es ligeramente acosada por un par de Soldados, momento ideal para que entre en escena Howl para salvarla, ayudándose de un poco de magia, que los hace marchar. La primera vez que vi esta escena me llamó la atención que el mago se fijara en una chica tan estándar pero, al final del filme, entiendes que este encuentro no fue del todo casual.

            Después de un breve diálogo, viene un pasaje muy bello en donde la pareja protagonista escapa de los espectros de Madame Calamidad, caminando con mucha gracia por el cielo. Esta escena es tan tierna como bonita, tal vez irrelevante, pero que refleja la esencia sutilmente elegante y de buen gusto que se maneja durante todo el filme.

            Una vez a salvo Sophie, conocemos a su hermana, Letty, la cual es muy bella, amable y popular, y da la impresión de ser todo lo contrario a su hermanita. “Ten cuidado allá afuera. Si hubiera sido Howl, sin duda se hubiera quedado con tu corazón”, lo que no sabía Letty es que eso ya era inevitable.

           “Entonces, no fue un sueño” - Sophie

Es lo que la chica dice, mientras se le inflamó el pecho, cuando su hermana mayor le dijo que la vieron llegando del cielo; desde ese primer contacto ya había quedado prendada del pícaro mago, pero intenta enterrar su ilusiones al menospreciarse con un “No te preocupes” le dice a Letty “Howl sólo roba los corazones de las chicas bellas”.

            El encuentro con la Bruja Calamidad nos sigue llenando de dudas ¿Por qué hechiza a Sophie? ¿Por qué la volvió anciana? ¿Por qué dos magos se fijan en alguien tan común? Además de la incredulidad de la protagonista, también nos queda cierta incertidumbre sobre la importancia de esta jovencita, sin saber por qué es tan especial.

            La desesperación, sobre todo para alguien tan joven, de amanecer en un cuerpo anciano debe ser terrible. Digo, a nadie le gusta envejecer, pero es un proceso lento e imperceptible, por lo que afrontarlo de un día para el otro hace que la reacción de incredulidad y negación de Sophie sea totalmente comprensible.

            Pasado el impacto inicial, nuestra protagonista trata de aceptar su estado y se da cuenta que no puede permanecer en casa con ese aspecto, por lo que se decide a huir. Debido a su condición, logra que le den un aventón al Páramo, valle en el que abundan magos, brujos y/o hechiceros. Mientras almuerza algo, casualmente, se encuentra con una especie de espantapájaros, al cual nombra cariñosamente “Cabeza de Nabo”, atorado en un arbusto. Ella sólo quería un bastón y encontró a un amigo inseparable mismo que, en agradecimiento, le trae el bastón que ella anhelaba.

             “Creo que me he vuelto más astuta con la vejez” - Sophie

 ¿Por qué dice esto? Porque no está ensimismada en ese egoísmo tan endémico de la juventud, mismo que suele ser un obstáculo para la amabilidad y compasión. Al ser anciana, es consciente de que todos necesitamos ayuda y, al proporcionarla, es factible que encontremos a otras almas generosas y agradecidas que nos terminen ayudando aún más de lo que nosotros hicimos por ellas.

            Y es que Cabeza de Nabo no sólo le consiguió un bastón, incluso la guío hasta el Castillo de Howl y le ayuda a entrar. Sophie se muestra muy agradecida, aunque el nabo no sea su verdura favorita, y éste también demuestra su gratitud sin palabras (ya que no puede hablar) pero con una actitud muy alegre hacia la anciana.

            “Lo bueno de envejecer es que ya nada te asusta” – Sophie

            Con el paso de la historia acabas adorando a Calcifer pero la primera impresión es totalmente distinta. “Si rompes el hechizo que me ata a Howl, te ayudo a romper el tuyo”, le dice el demonio de fuego a la anciana “De acuerdo” contesta ésta. Dicha línea puede sonar algo siniestra y conspiradora pero, al final, ambos cumplen su promesa, aunque de una manera mucho más bella de cómo se oye en primera instancia.

            “Los Demonios no hacemos promesas” – Calcifer.

            Ésa fue la respuesta que Calcifer le dio a Sophie cuando ella se entera de lo que es y, obviamente, le dice “¿Cómo voy a confiar en un Demonio? ¿Me prometes que me ayudaras?”

            La anciana se hace la loca al conocer a Markl mismo que, cumpliendo su papel de asistente de Howl, la empieza a interrogar y a azuzar para que se vaya, pero se ve interrumpido al sonar el timbre. Sophie queda encantada con la puerta mágica del Castillo Ambulante, misma que te lleva a cuatro lugares distintos: a Portheaven, a Westes, a la ubicación actual del castillo y a un lugar secreto al cual sólo puede accesar Howl. Ahí ella se entera que el mago se disfraza de Pendragón, de Jenkins o de él mismo: dependiendo el reino en el que esté, es la figura que adopta.

            A la mañana siguiente Sophie chantajea a Calcifer, con el acuerdo entre ambos, para que la ayude a preparar el desayuno. Todo esto mientras Howl checa los mensajes recibidos en su ausencia. Un detalle intrascendente, pero que me encanta, es cómo el mago termina de preparar el desayuno, mientras le echa los cascarones a Calcifer, lo hace con una naturalidad y gracia que te hipnotizan.

           “¿Y tú quién eres? ¿Quién te contrato?” - Howl

            El mago interroga a la anciana con toda amabilidad, pero con firmeza, denotando una serenidad impresionante. Obviamente  Howl ya sabe que es Sophie, porque puede ver más allá de los hechizos, así que toma muy natural su estancia en el Castillo, sin hacer gran alboroto, además de que le agrada tenerla en casa.

            Gracias a esa capacidad que tiene el mago de ver más allá, logra sacar de Sophie un espía/mensaje que traía consigo, de la Bruja Calamidad: “Te tragaste una estrella fugaz, hombre sin corazón, pronto tu corazón será mío” un mensaje sin mucho sentido en ese momento pero que, al final, comprenderemos. A pesar de que llegó sin permiso, y con un mensaje de su enemiga, Howl reacciona muy sereno, sin sospechar ni enojarse, y le permite a Sophie quedarse.

            Ya instalada, empieza con la limpieza del caos que significa un lugar habitado exclusivamente por hombres, en eso asea el lugar de Calcifer y, sin darse cuenta, casi está a punto de extinguir al Demonio.

           “Te agradeceré que no atormentes a mi amigo” - Howl

Con estas palabras el mago reprende a Sophie por su descuido al poner en riesgo a Calcifer, pero lo hace de una manera tan tranquila y amigable, que no sientes violencia alguna en el reclamo. Sé que no tiene explicación pero, por alguna razón, encontré dicho momento como algo hermoso, una muestra de cariño doble por parte del mago: al defender a su amigo y al llamarle la atención a la anciana con tanto cuidado. :’-)

            Y es que Sophie aún no entendía la importancia vital del Fuego mágico, pero empieza a entender lo especial del demonio, esto al ver la fuerza tan imponente que se requiere para mover el Castillo “Calcifer, eres un fuego de primera categoría” es el comentario con el que ella lo alaba y que lo hace sentir en las nubes.

            Hay momentos tan intrascendentes para la trama pero que agradeces su existencia en la cinta, como cuando llegan al lago Estrella, hacia el cual Sophie y Markl salen muy felices y fascinados a disfrutar el bello paisaje; es tal su felicidad que se les une un animado Cabeza de Nabo, mismo que sigue fielmente Sophie (como perrito faldero).

           “¿Estás segura que no eres una bruja?” – Markl

El niño cuestiona así a su amiga al notar que Cabeza de Nabo está hechizado; además, ante la falta de reacción de Calcifer, Markl cree que el silencioso amigo de Sophie es un demonio, y ella le responde al asistente de Howl: “Pues si es un Demonio es uno muy bueno porque, gracias a él, estoy aquí” diciéndolo con un profundo agradecimiento :’-)

            El talento excepcional de Miyazaki y su equipo se lucen en este tipo de escenas, en donde resalta la labor tanto artística como artesanal porque, aunque sea animación, uno se siente muy conmovido y extrañamente feliz al ver paisajes tan cálidos y acogedores, incluso puedes compartir la tranquilidad de Sophie, que está sentada frente al lago, y sientes que eres tú el que está viviendo ese momento sereno. Es tal que hasta la propia Sophie dice “¡Qué extraño! Nunca había sentido tanta paz en mi vida”

           “Apestas a carne quemada y acero” - Calcifer

            Es lo que el fuego le dice a Howl cuando llega agobiado y devastado después de la batalla, esto mientras el mago hace un esfuerzo para regresar a su forma humana, por lo que el Fuego le recomienda “Ya no deberías de volar, porque un día ya no podrás volver a ser humano”. Otro diálogo que podrá parecer irrelevante, pero que demuestra el profundo vínculo que hay entre el mago y su fuego, en donde hay preocupación y cuidado del uno por el otro. “Odio el Fuego en pólvora” continua Calcifer “no tiene modales, ¡es muy explosivo!” concluye el Fuego mágico.

            Después de esta breve charla entre amigos, Howl pasa a ver a Sophie mientras duerme, y la contempla en su forma verdadera (o sea joven), la deja descansar con gusto al verla tan plácida. Escena en la que son innecesarios los diálogos ya que en la intención es muy obvia la ternura que el mago le brinda a la chica.

            Dentro de la personalidad tan ligera de Howl se encuentra su vanidad, así que hace un Pancho cuando su cabello se torna naranja, todo debido a que Sophie le movió sus frascos cuando estuvo escombrando. “Nada tiene caso si no puedo ser bello” expresando su frustrada vanidad mediante las lágrimas que derrama sin pudor frente a la incredulidad de Sophie y Markl.

Howl está tan deprimido que empieza a llamar a los espíritus de las tinieblas, esta reacción tan exagerada ofende profundamente a Sophie, ya que él hace su Pancho por no ser hermoso:

           “¡Ya basta! ¡Yo nunca he sido bella! ¡Me largo!” - Sophie

Está enojada con Howl porque, a un nivel lo entiende, y se pone a llorar porque nunca fue bella, por su vejez prematura y porque ve cómo Howl se desmorona por algo tan nimio. Esta situación tan catártica para Sophie hace que las lágrimas fluyan sin cesar, momento en el que llega Cabeza de Nabo a brindar su empatía con una sombrilla que la protege de la lluvia, aunque ésta se confundía a la perfección con sus lágrimas.

            Pero Sophie no puede hundirse en su autoconmiseración porque Howl le lleva mucha ventaja, así que Markl va por ella para que rescate a su mentor. Después de que lo asean, lo dejan reposar en su cuarto para que se reponga.

Al otro día, Howl se levanta muy pleno, sabe que la Bruja Calamidad está en busca de su Castillo y que, ante su endémica cobardía, prefiere seguir escondido antes que enfrentarla (por lo menos es honesto), es por ello que el mago se crea distintas identidades, mismas que le permiten proteger su libertad. Por esa misma cobardía le pide a Sophie que vaya en su representación a ver a la maga suprema Suliman, y es que dos reinos lo han convocado para la guerra. Howl le da un anillo a Sophie para su protección.

            Entrando al palacio, Sophie se encuentra con Madame Calamidad, misma que se muestra muy altanera con la anciana pero, cuando le quitan a sus asistentes, se encuentra pidiendo clemencia a la misma. Aunque no resarció el daño, pero Sophie pudo obtener una pequeña venganza con la que la hechizó al negarle ayuda para subir las escaleras y, en su lugar, ayuda a subir al perro viejo que la seguía (creyendo que era Howl disfrazado). Tal vez Sophie se mostró indiferente y hasta rencorosa pero la pureza de su corazón la hizo darle ánimos, en muestra de empatía, a la Bruja para que terminara de subir las escaleras.

            Aprovechando la vulnerabilidad de la Bruja Calamidad, es sometida por los asistentes de la maga suprema, drenándole el poder hasta reducirla a una viejecilla pequeña. A Sophie la llevan con Madame Suliman, que le comparte cómo Howl fue su último aprendiz, el más talentoso de todos pero que todo cambió cundo un demonio le robó el corazón, y a partir de ahí utilizó su magia de manera egoísta, por lo que su temor es que terminé tan corrupto como la Bruja Calamidad.

            Pero Sophie ve más allá del exterior tan afable de Madame Suliman, sobre todo al ver cómo trataron a la Bruja Calamidad “Ahora entiendo por qué Howl no quiere venir, porque es una trampa para quitarle su poder” y complementa “Tal vez sea egoísta, pero tiene intenciones nobles”. Al ver un discurso tan apasionado, en el que Sophie recupera temporalmente su juventud, a la maga suprema le queda clara la situación:

           “Ahora entiendo todo: estás enamorada de Howl” – Madame Suliman

            Cuando el mago llega a rescatar a Sophie, aunque sean rivales, se saluda de manera muy respetuosa y, de alguna manera, cariñosa con su antigua mentora, pero ésta no los va a dejar escapar tan fácil.

            “Si ibas a venir de todas formas ¿Qué caso tiene que yo haya venido?” le recrimina Sophie a Howl mientras escapan de los secuaces de Suliman, y con su respuesta, el mago evidencía que los sentimientos de Sophie son correspondidos:

           “Porque el hecho de que estuvieras aquí me da valor, ya que esa mujer me aterroriza” - Howl

            El abrazo que Markl le da a Sophie a su retorno mientras le dice “¡Te extrañe mucho!” resulto muy enternecedor por la honestidad y limpieza con la que fue dado, dejando claro el vínculo que ella ha desarrollado con cada habitante de ese Castillo e, incluso, trayendo a dos nuevos inquilinos: La Bruja Calamidad y a Heen, el perro Viejo de Suliman, que huyeron con la pareja de regreso.

            Cuando Howl llega de la batalla, Calcifer se preocupa “¡Has llegado demasiado lejos!” pero el mago está tan ido que lo ignora y simplemente se dirige a su cuarto. Al escucharlo, una joven Sophie se despierta y se dirige a la habitación del mago. En el camino ve las huellas de bestia de Howl y toma una de sus plumas, a pesar de ello, Sophie lo ama con todo su ser, no le importa su lado oscuro, porque sabe que se complementa con su lado bueno, por lo que ella lo acepta y ama tal cual es.

            Con ese sentimiento en el pecho, ella accede al nido en el que se encuentra su amado en forma de Bestia “Te voy a ayudar a romper tu hechizo” le dice ella, “Ni siquiera puedes romper el tuyo” le responde él, a lo que la muchacha responde:

            “Pero yo te amo” - Sophie

Ante una forma tan bonita de terminar un intento de discusión, el mago mejor guarda silencio para respetar el momento. Más tarde,  platicando con Calcifer, Sophie descubre que éste tiene el corazón de su amado y que si el fuego se extingue el Mago también morirá.
            
Cuando escaparon de Suliman, el aerodeslizador se estrelló contra el Castillo. Aunque sea un momento tan irrelevante (que no lo es tanto porque de lo contrario lo hubieran editado), es muy padre ver el trabajo en equipo de los integrantes de la casa para sacarlo: Sophie, Cabeza de Nabo, Heen, Markl y Calcifer. Después de lograr su objetivo, los tres “niños” se ponen a jugar en una bella tarde mientras Sophie los llama para comer, en una escena muy cálida y familiar, porque la familia no es forzosamente sanguínea, ya que es más válida la que está vinculada por sentimientos que por sangre.

          “La mascota de Suliman y la Bruja Calamidad ¿Cómo fue que los dejaste entrar Calcifer?” – Howl

Es lo que el mago pregunta a su amigo cuando se da cuenta de sus nuevos inquilinos, pero nunca en un tono agresivo, de hecho resulta un tanto juguetón. También ve por primera vez a Cabeza de Nabo y, al notar su hechizo, sólo le queda concluir “Todos en esta familia tienen problemas”

Howl se levantó de un excelente humor (probablemente porque Sophie le confesó su amor la noche anterior), así que ha tomado la decisión de “asentarse” y mudarse con su familia tan “sui géneris”. El mago explota todo su potencial mágico al juntarse con Calcifer, con lo que adapta el Castillo a una casa. Esta escena da una analogía muy clara de cómo puedes logar cosas increíbles cuando eres integral al enfocar cuerpo y alma (corazón) en un objetivo único: tu potencial es enorme.

Conforme avanza la historia, de manera imperceptible (pero constante) Sophie va retornando a su edad real. Cada acto de amor que tiene por Howl y su familia le va regresando esa chispa de alegría e ilusión de su juventud. Con cada experiencia que la acerca sentimentalmente al mago, el hechizo se debilita. En otra analogía muy interesante: cuando le agarramos gusto a la vida, nuestros miedos y traumas van perdiendo fuerza en nuestro porvenir. Uno realmente envejece cuando su alma lo hace.

La emoción con la cual Howl le muestra la casa a Sophie es especial, es esa alegría de poder dar algo a quien amas y que le puede hacer feliz; pero ahí no terminan los detalles. En uno de mis momentos favoritos, el mago le regala su Jardín Secreto a Sophie, a través de la entrada que tenían prohibida en su puerta mágica

           “Éste es un regalo para ti” – Howl

Le dice el mago mientras contemplan un valle enclavado en las montañas, mismas que rodean un lago hermoso, justo el lugar en el cual se vieron por primera vez años atrás. Y Sophie lo sabe: “Es extraño, aunque sé que nunca había venido a este lugar, me resulta muy familiar” pero es que, como más adelante va a descubrir, ya había estado ahí.

En una de las más grandes muestras de amor que puede haber en toda relación, como lo es mostrar el pasado propio a quien amas, Howl le enseña la cabañita en la cual pasó mucho tiempo a solas en su infancia, y ahora es su escondite, su lugar favorito, su refugio “Puedes venir cuando quieras” le dice a su amada. :’-)

           “Temo que te vayas a ir. No me importa que seas un monstruo, te acepto como eres” - Sophie

Le dice ella y es que su miedo es claro al ver que el mago le está dejando todo tan bonito y cuidado, en una actitud que demuestra que está a punto de partir para ya no volver. Justo en ese punto de profunda intimidad se da una de las escenas que más me impactan por su tremenda analogía: “Perdón que sea fea y que sólo sepa limpiar” a lo que el mago le contesta “Eres hermosa” y, justo en ese momento, Sophie se avejenta.

Se dio cuenta de la aceptación que tenía por sí misma y regreso a su status quo anterior. La única manera de brindar tu mejor versión es aceptándote, sin la aceptación propia, es factible que muestres tu versión menos desarrollada, como pasó en esta escena con nuestra protagonista. Por fortuna, ésa fue la última vez que envejeció

Howl parte a la guerra, ante una angustiada Sophie, misma que se pone a atender a los inquilinos del Castillo ante la impotencia de no poder hacer algo más. Cuando Sophie arropaba a la Bruja Calamidad para dormir, ésta vio ese brillo especial en sus ojos y sin más le soltó a rajatabla una verdad que Sophie no tuvo más remedio que aceptar:

           “Estás enamorada. Te la has pasado suspirando todo el día” – La Bruja Calamidad

La madre de Sophie viene de visita a ver a su hija, y a invitarla a regresar a casa. La señora estaba extorsionada, así que traía un espía mágico en el bolso, mismo que cogió la Bruja Calamidad y se lo dio a Calcifer para que lo devorara, acto que lo debilitó. Pero la Anciana no lo hizo por cuidar a los demás, sino por egoísmo “No voy a permitir que nadie me quite el corazón de Howl”

Ante la supuesta invitación para mudarse con la mamá de Sophie, Markl reacciona “No quiero que te vayas, porque te quiero y ahora somos una familia”, a lo que Sophie le dice que no se preocupe, que se va a quedar porque, efectivamente, ya son una familia.

            La ciudad y la casa están bajo ataque, por lo que Howl regresa al rescate de su amada y el resto de su familia. Sophie está feliz de que esté vivo, pero el Mago dice que debe salir a proteger la casa “No salgas, es muy peligroso” le dice ella, pero él le responde

           “Ya he huido suficiente y, por primera vez en mi vida, tengo a alguien a quien proteger: a ti” - Howl

            Al ver que Howl se está arriesgando por protegerlos, Sophie decide llevarse a todos y abandonar el Castillo/Casa, para dejar que el Mago luche sin preocuparse por ellos y es que, por el nivel de exigencia, ya es casi totalmente un monstruo. Después de sacar a todos, Sophie extrae a Calcifer del interior y, con ello, el castillo se derrumba. Pero, con esta acción, los pone a salvo a todos y dejan de ser una preocupación para Howl.

            En una escena espectacular, Calcifer se recarga de energía con el cabello que Sophie le da y, en un esfuerzo impresionante, levanta la construcción y la pone en movimiento, o lo que queda del Castillo, mejor dicho. Esta demostración de poder le enciende la codicia a la Bruja Calamidad, ya que por fin nota que Calcifer tiene el corazón de Howl por lo que lo toma, sin importarle las consecuencias.

            Merecidamente, por el producto de su codicia, la Bruja se empieza a quemar con el calor de Calcifer y, aunque está en grave riesgo, se niega a soltarlo por lo que, en una de las escenas más injustas que puede haber, Sophie le echa agua para salvar a la ambiciosa anciana, por lo que pone en riesgo a Calcifer y, por ende, a Howl.

            Y todo se empieza a desmoronar: lo que resta del Castillo, el bienestar de Calcifer y los sueños de Sophie. Es hasta el momento en que se encuentra entre las Ruinas en el que Sophie se da cuenta de la estupidez que hizo, y se pone a llorar con Heen en medio de su frustración y arrepentimiento. Se da cuenta que no sólo mató a Calcifer, sino que también a Howl, y eso hace más crudo su llanto.

            Gracias a esas lágrimas se activa una luz desde el anillo que le dio Howl, cuando fue a hablar con Suliman, misma luz que le muestra el camino hacia la puerta, un sendero hacia el pasado, un trayecto que le va a brindar muchas respuestas. Sophie se adentra en las tinieblas junto con Heen, pero no siente angustia alguna, porque sabe que esa parte oscura también forma parte de la esencia de su amado.

            Complementada a la perfección musicalmente, Sophie llega al pasado de Howl, aunque aún no lo sabe. Entra a la cabañita que le mostró el mago y ve su escritorio. El montaje de esta escena es excepcional, y el sentimiento de calidez es automático, por lo que la nostalgia te invade. Sophie recorre el lugar en donde Howl se crio con su tío, mientras afuera hay una lluvia de estrellas fugaces.

            Ella queda impactada cuando contempla a un joven Howl caminando en medio de la lluvia estelar, despreocupado, lleno de ilusiones e inocencia. Sophie recuerda lo que Suliman le mostró en una visión cuando se encontró con ella, así que sale corriendo tras el joven mago.

            Pero no llega a tiempo, y sólo le queda contemplar el momento en que su joven amado atrapa una de las Estrellas Fugaces, a la cual admira y habla con especial cariño. Heen está tan preocupado como Sophie y, aunque intenta correr para evitarlo, es imposible: Howl se traga la Estrella Fugaz, sintiéndola pesada dentro de su pecho. De ahí sale su corazón en la forma de Calcifer. Sophie no entiende por completo pero sabe que está presenciando algo muy importante.

            Cuando intenta reaccionar ya es tarde, porque se “rompe” su estancia en esa realidad y empieza a caer de regreso a la suya, pero sí le da tiempo de gritar:

            “¡Howl! ¡Calcifer! Soy Sophie. Sé cómo ayudarte. Búscame en el futuro” – Sophie.

            En el camino de regreso, Heen apresura a Sophie, que entiende su preocupación y se apura, aunque no puede dejar de llorar por lo conmovida que está, por presenciar algo tan importante y porque espera que no sea demasiado tarde. Así que sigue avanzando bañada en lágrimas.

            Al llegar, justo como lo había prometido al separarse, Howl va a buscar a Sophie y la encuentra al salir del portal mágico. Ya casi no quedan vestigios humanos en él (sólo el rostro) ya es prácticamente un monstruo, sin embargo Sophie no tiene miedo de acercarse, de escudriñar en su mirada perdida y disculparse “Howl, perdóname, llegue muy tarde; no era mi intención que esperaras tanto” y lo besa. Howl la estuvo buscando durante muchos años hasta que la encontró en aquel callejón en donde la acosaban los soldados.

            Sophie le pide que lo lleve con Calcifer, porque lo va a salvar, a lo que la Bestia que ahora es Howl obedece de manera tranquila. Llegan a la plataforma restante del Castillo, sobre la que están Markl, Cabeza de Nabo y la Bruja Calamidad, así que con Howl, Sophie y Heen se reúne nuevamente la Familia del Castillo Vagabundo.

            Al llegar a la plataforma, Howl se desploma: utilizó sus últimas fuerzas para llevar a su amada con Calcifer, por lo cual ambos están al borde de la muerte. Sophie le pide con tanta dulzura a la Bruja Calamidad el corazón de Howl que hasta se lo agradece con un beso “¿Tanto lo quieres?” pregunta la anciana “Si” responde ella con firmeza pero con calidez. “Entonces cuida bien de él” se resigna la anciana.

            “Calcifer ¿Está bien si regresamos el corazón de Howl?” - Sophie

El debilitado fuego mágico acepta con un sentimiento tranquilo y cansado. “Estás cálido y pequeño, como si fueses una avecilla” le dice Sophie, a lo que el fuego le contesta “Es que es el corazón de un niño”. Calcifer no sabe qué va a pasar cuando los reúna, a lo que Sophie desea que se mantenga vivo. Una vez depositado en el pecho del mago, el demonio de Fuego sale disparado con los bríos recuperados y vuela muy alto.

            Sin Calcifer, la plataforma ya no puede caminar, así que empieza a caer por la pendiente hacia una muerte segura, pero Cabeza de Nabo se sacrifica y los salva a todos, Sophie está tan conmovida que lo besa en agradecimiento a su acción y llora sobre él. Estas muestras de amor rompen el hechizo de Cabeza de Nabo.

            Cabeza de Nabo era en realidad el príncipe del reino vecino. Mientras tanto Sophie está atendiendo a Howl que, al volver en sí, se queja del peso en su pecho a lo que su amada le contesta “Un corazón siempre es una carga pesada” y le demuestra todo su amor y cariño, algo que no le cae bien al príncipe que, también, está enamorado de Sophie. Pero acepta su derrota sentimental y parte de regreso a su reino para detener la guerra. A través de Heen, Suliman también se entera de la situación, y sabe que el conflicto bélico está por terminar.

            Mientras tanto, Calcifer está de regreso porque los iba a extrañar a todos “y además, ya va a llover”, a lo cual Sophie le da un beso de agradecimiento que, literalmente, enciende al pequeño fuego.

            Y así llegamos a la última escena, en la cual vemos a Markl jugando con Heen (el pequeño traidor, como cariñosamente le llamó Suliman), la bruja Calamidad meciéndose tranquilamente, con un Howl y Sophie muy felices, mientras viajan en este nuevo castillo Vagabundo pero, ahora, para cumplir sus sueños, ya no para esconderse. Todo esto enmarcado con la hermosa canción de ending, que te conmueve hasta las lágrimas
           
            Honestamente sé que hay películas mucho mejores que “El Castillo Vagabundo” que no por ello deja de ser excelente. Supongo que muchas de mis percepciones del filme son exageradas, pero no lo puedo evitar porque PARA MÍ, esta historia es de lo mejor que he visto, porque me hace sentir de una forma tan especial cada vez que la veo, y cada vez que lo hago mi pecho se vuelve a inflamar con tantas cosas bellas que esta obra de arte me regala.

            El cómo Sophie se va aceptando como alguien valiosa y especial, en lugar de descalificarse como una “chica fea y sin chiste”; el ver a Howl vencer sus miedos, aceptando las responsabilidades de sus actos y dándose cuenta de lo ridículo que resulta su temor con ese poder tan grande que tiene. La nobleza de Calcifer, que se quiere mostrar rudo y peligroso, cuando en realidad es leal y cariñoso. La inocencia de Markl que expresa en cada oportunidad y sin vergüenza alguna. Le lealtad incondicional de Cabeza de Nabo, en una profunda gratitud hacia Sophie y, aunque su amor no fue correspondido, sin ella nunca habría podido salir adelante. Todos y cada uno de los personajes me aportaron algo y, cada vez que veo esta película, me recargan las pilas con cada uno de los obsequios hacía mi persona.

            Creo que mis anhelos, mi inocencia, mis sueños y mis fantasías se ven reflejadas de alguna manera en este filme y, aunque no los alcance a realizar, me siento como si lo hubiera hecho cuando siento todo el amor de Sophie, de Howl, de Calcifer y de cada uno de los personajes que componen esta maravillosa historia que me hace sentir que el mundo humano puede ser bueno. Y eso, para los que me conocen, saben que es el mayor elogio que le puedo dar al Señor Miyazaki: que un Misántropo tenga un sentimiento positivo hacia la humanidad por una película tan maravillosa.


            Hebert Gutiérrez Morales.

domingo, 14 de junio de 2015

A la chingada

“Hay un punto en la vida, liberador o triste, en donde simplemente te deja de interesar que el resto te entienda. Ya sólo haces las cosas, mandando a la chingada al prójimo, sin necesidad de explicar nada ¿Para qué? De todas formas no entienden” – Hebert Gutiérrez Morales.

sábado, 6 de junio de 2015

¿San Francisco ó New York?

            Como ya mencioné en escritos anteriores, mis visitas a San Francisco y Nueva York se vieron separadas sólo por una semana que regresé “de visita” a México. Este escrito nació a raíz que demasiadas personas me preguntaron a mi regreso “¿Y qué te gustó más San Francisco o Nueva York?”.
Hermosa Postal del Golden Gate

            Mi respuesta fue rápida y sencilla (se las comentare al final), pero no porque un lugar sea superior al otro, aunque sí hay marcadas diferencias que me permitiré analizar sobre la base de lo que viví de primera mano.

            La gente

            El neoyorkino es egoísta, no es muy consciente de su alrededor y no podría importarle menos. Lo notaba cuando caminábamos por las calles, ya que nos les importaba si estábamos o no en su camino, debías evadirlos para que no te atropellaran, porque no se molestaban en hacerse a un lado para evitar el choque, al contrario, lo preferían antes de hacerse a un lado (y ni disculpas te ofrecían).

Imagen antigua de la gente cruzando el Brooklyn Bridge
            Por mi paranoia natural, me resultaba fácil evadirlos porque siempre estoy al tanto de mis alrededores. Sin embargo a Luis, que es más relajado que yo, todo el tiempo tenía que coachearlo “Cuidado a tu derecha, aguas por atrás, te llegan por la izquierda, etc.” Seguro acabo odiándome por esta situación pero tenía que hacerlo para evitarle una buena cantidad de golpes (y para satisfacer el complejo de papá que suele invadirme).

            Sin duda porque hay menos gente, pero la situación es totalmente distinta en San Pancho, en donde son más conscientes y no sólo reparan en ti, incluso te ceden el paso antes de que se ocasione un choque innecesario.

            Pero no sólo en eso se distinguen porque, en la ciudad californiana, la mayoría se muestra muy acomedida a brindarte información o, por lo menos, guiarte para que la obtengas. Y es que los sanfrancisqueños se muestran muy agradecidos y orgullosos de que vayas a conocer su ciudad.

Secoyas del Bosque Muir
            Por otro lado, los neoyorkinos muestran una actitud que denota cierto fastidio por tanto turista, de hecho muchos te ignoran o te dicen que no saben o no tienen tiempo antes de dedicarte un minuto de su valioso tiempo, y es que casi todos llevan mucha prisa que hasta cara de enojados ponen para que no les cuestiones nada.

            Aquí la ventaja es clara para San Francisco.

Zonas Verdes

            Si nos enfocamos únicamente en la zona urbana y no en los alrededores, Nueva York gana con Central Park, pero también ayudan el High Line Park y el Hudson River Park.

Hermosa Postal de Central Park
            San Francisco se defiende muy bien con el Golden Gate Park y Sutro Heights Park, pero Central Park está a otro nivel. Si tomamos el bosque Muir, Napa Valley y la Isla del Ángel, la balanza se iría para San Pancho, pero entonces tendría que haber conocido TODA la ciudad de Nueva York para dar un veredicto más completo.

            Dejémoslo en Empate.

            Civilidad en las calles
           
Un tema muy sencillo. San Francisco es de los lugares más civilizados y educados en los que he estado, a pesar de ser una gran urbe. Hay respeto por las señales, por los peatones, los ciclistas y por el resto de automovilistas, nunca escuchas sonar un claxon y tanto la gente, transporte público, coches, bicicletas y demás fluyen de manera armónica y ágil.
La Calle Lombard en San Pancho

Nueva York es un DF gringo: oyes cláxones todo el tiempo, ves gente cruzándose a media calle, basura en el piso, autos pasándose el rojo, no todos los coches te dan el paso, en fin, un caos para los estándares gabachos.

Punto para San Francisco.

Calidad de vida

Tal vez no al mismo nivel que NY, pero San Pancho también es una urbe cosmopolita, con todas las ventajas de las grandes ciudades pero no tan monstruosamente grande para tener todas sus desventajas, sobre todo una: el hacinamiento de gente.

NY ya rebasó el sano límite de la densidad poblacional, siendo una de las urbes con mayor cantidad de gente por kilómetro cuadrado a nivel mundial. Al igual que el DF, NY tiene mucho tiempo que está sobrepoblado y no se ve un freno a esa tendencia, al contrario, sigue aumentando su población año con año.

El Flatiron de día y de noche
San Francisco es segunda, detrás de NY, en densidad poblacional en Estados Unidos, pero no percibo un problema grave entre la población y el espacio, lo cual genera una alta calidad de vida para sus habitantes y visitantes.

Punto para Frisco (como también conocen a San Pancho)

            Museos

            Aunque me hayan gustado mucho el DeYoung, la Legión de Honor o el Museo de Ciencias hay algo innegable, el Met es razón suficiente para que NY sobresalga en el tema de Museos. Ciertamente los habrá más especializados, pero el Met es OTRO nivel de Museo, y eso que no estoy contando el Museo de Historia Natural que también debe ser uno de los mejores (o tal vez el mejor)  en su ramo a nivel mundial.

            Con esos dos Museos tienes para superar a cualquiera (y seguramente el Guggenheim y el MoMA han de aportar lo suyo), lo cual no quiere decir que no haya disfrutado mis visitas a los museos de San Francisco pero si tuviera que visitar un solo Museo en mi vida, sin lugar a dudas elegiría el Met.
Janis Joplin en el Fine Arts

            Punto para NY.

Transporte

            San Francisco no es tan concurrida por lo que el tráfico es menor, mismo que incrementa la eficiencia de su transporte público, además me quedo con los californianos por el toque de los tranvías, un detalle clásico que te hace especial moverte en SanFran.

            En NY es casi obligatorio moverte en metro porque el Autobús te puede tomar mucho tiempo debido al tráfico tan pesado, mientras que en Frisco, puedes ir por metro, tranvía o autobús.
Grand Central

            Punto para San Pancho

            Precios

            A diferencia de Miami, Buffalo, Orlando o Las Vegas, SF y NY son urbes caras, pero SF es un poquito más barato que NY. Obvio no vas a dejar de conocer un lugar porque es más caro, además no se compara a las obscenidades que a uno le cobran en París, Londres o Tokio (que aunque no he ido, he cotizado viajes y la diferencia es demasiada). Pero NY ha de ser una de las ciudades más caras de Estados Unidos.

            Punto para San Fran.

Comida
Una de las calles empinadas de San Fran

            No sé si este punto haga bien en analizarlo y es que no suelo ser un turista culinario, porque no me enfoco en los lugares para comer para conocer algo nuevo, sino donde pueda comer rápido, rico y barato para continuar con mi jornada. Adicionalmente, con la cocina mexicana tan vasta y de alta calidad, es difícil que alguna cocina extranjera te emocione por conocerla.

            Diría que es un empate, cada uno con su estilo (Este u Oeste) te ofrecen sus versiones de un mismo plato. La comida es rica y, al ser ciudades cosmopolitas, también puedes encontrar casi cualquier tipo de platillo del mundo.

            Atractivo visual femenino

            Otro gran empate. Tanto Augusto (en San Francisco) como Luis (en Nueva York) disfrutaron conmigo una gama impresionante de mujeres atractivas por todos lados. Parecíamos niños en dulcería con la cantidad de féminas atractivas que nos encontrábamos a donde quiera que volteáramos. Tal vez me diera la impresión, por el clima sobretodo, que en San Francisco voltee más (pero allá hacía más calor), pero mi corazón no alcanza para descontar a las que vi en la gran manzana.

            Oferta turística

            Al igual que el punto de áreas verdes, esto es muy relativo.

            San Francisco te ofrece una amplia variedad en lugares que conocer, pero no todos están en SanFran sino en sus alrededores. Mientras que la zona de Manhattan también tiene mucho que ofrecer pero sólo es una parte de NYC.

            PERSONALMENTE me gustaron más las atracciones turísticas de SanFran, porque las encontré más enriquecedoras y profundas. Obviamente, a nivel mundial, los atractivos turísticos de NY son más fancy, más famosos y, por lo mismo, con más visitantes.
El día que cerró Alcatraz

            Tan sólo tomo como ejemplo Ellis Island y la isla del Ángel, la primera es ampliamente conocida y con millones de visitantes, mientras que la segunda no le llega a los talones en esos dos rubros, SIN EMBARGO, la Isla del Ángel tiene mucho más que ofrecerte y es un viaje que siempre llevaré conmigo y que repetiría muchas veces, mientras que si no vuelvo a ir a Ellis Island, no lo lamentaría.

            Voy a dar un empate por la popularidad de un destino y la profundidad del otro.

            Conclusión

            A TODO el mundo le gusta Nueva York, no creo que haya alguien que haya visitado Manhattan y que haya regresado diciendo “Uy ¡Qué feo!”, de alguna manera siempre te va a conquistar, siempre habrá algo que te haga decir “¡Wow! ¡Qué chingón! ¡Debo regresar!”. De hecho cuando regresé de la gran manzana, la euforia y atención que recibí fue mayor que cuando regresé de San Francisco, ya que levantaba envidias entre los que aún no lo habían visitado y también entre los que ya lo conocían.
El Chrysler Building

            NY se podría considerar la capital del mundo, para mí lo es, porque encuentras de todo. Fue el viaje que más atención le ha llamado a mi círculo social y la penetración cultural en el inconsciente colectivo es tan grande que no podía dejar de sentirme emocionado cuando escuchaba alguna canción dedicada a dicha Urbe y sólo pensaba “¡SÍÍÍ´! Voy a ir a NY :’-)”

            Pero también hay gente que dice “Me encantó NY, pero después visite Washington y me gustó más” lo mismo aplica con Chicago, Florencia, Boston, Philadelphia, Berlín, Paris, Londres, Roma, etc. Y es que NY tiene de todo para encantar a todos pero, de acuerdo a la personalidad de cada cual, se pueden encontrar sitios que le acomoden a uno más, que no tendrá todo lo que tiene la gran manzana, pero que tiene exactamente lo que necesita su esencia y todavía un poquito más. Por eso no es tan extraño que me guste más San Francisco que Nueva York.

            Retomo el punto de la gente porque los californianos transmiten esa felicidad y calidad de vida en la estética y personalidad de su ciudad, misma que está más cuidada y más limpia, lo cual crea un círculo virtuoso porque los que ahí habitan están felices y hasta orgullosos de hacerlo.
La inauguración del Golden Gate

            No es que el neoyorkino no esté feliz de vivir en la gran manzana pero no lo expresa (o por lo menos no lo note), incluso pareciera que algunos odian vivir ahí. Sé que suena a una estupidez “¿Quién odiaría vivir en NY?” alguien me preguntara indignado. Sin embargo, en ocasiones el estrés de una gran urbe te rebasa y te dificulta el disfrutar tu estancia ahí, todo esto se refleja en su actitud hacia la ciudad, los turistas y el resto de neoyorkinos.

            Obvio no es que sean la población más violenta, agresiva o inconforme pero, en este comparativo con SanFran, sí lo son. Por supuesto que, si tuviéramos la oportunidad, a muchos nos encantaría vivir en NY pero, si me dan a escoger, no dudaría al elegir a San Pancho.


            Hebert Gutiérrez Morales.