viernes, 27 de julio de 2012

Cuba . . . . ¿Libre? (Parte II)


Cuba te ofrece mucho a comparación de lo poco que pagas, no a nivel material, sino la experiencia adquirida al conocer un lugar tan sui géneris que se ha opuesto, durante más de 50 años, al Capitalismo regente en el mundo. Independientemente de todo lo malo o bueno que puedan tener, hay que reconocer su valentía, integridad, personalidad, disciplina y voluntad para vivir en austeridad.  Muchos preferimos, ¿para qué negarlo?, la cómoda y aletargada existencia que nos dá el mundo capitalista. Ojalá tuviera el valor e integridad de los caribeños (aunque en realidad no tienen elección) para vivir en un régimen tan difícil, propiciado por el injusto acoso que hacen los Estados Unidos sobre la pequeña isla.

Antes de este viaje, me consideraba un asceta en este mundo comercial, ya que mis comodidades son bastante baratas (comparadas con el resto de mi círculo). En el Capitalismo vives para poseer, comprar o gastar, de lo contrario no eres nadie. Critico al sistema porque, considero, no estoy TAN manipulado, tan enajenado, tan programado para validarme a través del consumo. No necesito mucho para ser feliz, sin embargo, no estoy loco para vivir en un sistema socialista o comunista. Al estar en este último resquicio fuera de la influencia gabacha,  me descubrí capitalista, aunque no a los niveles extremos que respiran en Estados Unidos ni siquiera en la versión tropicalizada que tenemos en México.
La bandera refleja la realidad cubana: difícil pero se mantienen

Algo que censuro del sistema cubano es que casi nadie puede disfrutar en su tierra lo que un extranjero sí. Es ridículo que no puedan tomarse unas vacaciones en Varadero, que no se tomen una cerveza o un refresco (porque no ganan lo suficiente). Había un empleado del hotel que me pedía que le sacara (clandestinamente) unos tragos del bar, ¡y lo hice con gusto! El mexicano standard puede tomarse una cerveza sin que afecte su economía, para el cubano promedio es un lujo. A pesar de que hay playas abiertas para ellos, es triste que los únicos isleños en el hotel fueran los empleados y no exista el turismo local. Sólo casándose con un extranjero, es la única forma en que pueden acceder. Que triste ha de ser no poder disfrutar de las riquezas de tu nación.

Estar aislados del mundo, aunque no a los niveles de antes, hace que mantengan algo de limpieza en su ser, hecho remarcable a comparación de la selva capitalista en la cual nos desenvolvemos. Por eso el nivel de necesidad del cubano se reduce a lo básico, ya que no conocen esa voracidad de poseer más (no por necesidad, sólo por status), dinámica de la cual nadie se salva en el resto de países. Una Isla con pocos aliados en un mundo engullido por intereses económicos y dónde se profesa un tipo de libertad aceptable: el american way of living y sus respectivas versiones tropicalizadas según la región. Cuba es ajena a todo ello, lo cual resulta, simultáneamente, reconfortante y desconcertante.

El cubano, como buen latino, se preocupa por ti, es cálido y trata de tenerte a gusto, te abraza y apapacha. Aunque, debido a su necesidad, cuando se acercaban (invariablemente) venía a mi mente “¿Ahora qué quieren? Seguro quieren venderme algo, que les haga un favor o que les regale algo ¡Qué ya me dejen en paz!”. Tal vez alguno se acercaba con un sentimiento filial auténtico pero, como turista, ya optabas por ponerte a la defensiva ante la perspectiva de que quieren algo de ti (a excepción de los amigos que visitamos, los cuales fueron muy decentes y nos trataron como iguales, hecho refrescante entre tanto agobio).
Otro de los bellos edificios en el centro de La Habana

De hecho lo comentaba con una empleada en Varadero: “Me enoja esa actitud, porque ciertamente traigo muchas cosas para obsequiar, pero me fastidia que me estén acosando constantemente. Doy porque me nace, no porque me estén exigiendo y pidiendo propinas a cada rato, lo cual me hace sentirme comprometido y me enoja bastante”. Sin embargo, la gran mayoría, entendían cuando les decías “no, gracias”.

Es triste que un pueblo tan digno tenga que venderse (no sólo a nivel sexual) para sobrevivir debido a las restricciones tan fuertes que soportan a diario.  Desesperadamente buscan dinero, no por codicia,  simplemente para comer ese día. Ciertamente en México tampoco se puede presumir de mucha dignidad, ya que la cantidad de indigentes en las calles es ofensiva, sin contar a los que están en actividades improductivas como Limpia parabrisas, el “viene-viene”, el malabarista o el que te vende cualquier chatarra en las esquinas. En Cuba tratan de ganarse el dinero con algún servicio, un producto, información, entretenimiento, una artesanía, guía, etc. Algunos intentan causar lastima para que te compadezcas y les dés unas monedas aunque, propiamente, no había gente mendigando porque está prohibido hacerlo.

El cubano se ufana de su independencia del Imperio, mismo que nos somete al resto, sin embargo tampoco es que gocen de una libertad envidiable: no tienen derecho a comprar todos los artículos, ni entrar a todos los lugares, casi ninguno puede salir del país ni expresar abiertamente todas sus ideas (especialmente las de orden político). Ciertamente estamos prostituidos por un sistema en el cual el Dinero es Dios, pero en la Isla no tienen libertades que nosotros damos por sentadas.
Imponente entrada al Cementerio

Con algunos pude establecer un dialogo con cierta confianza, me decían tranquilamente: “Los prostituidos son ustedes. Nosotros viviremos en pobreza, pero mantenemos nuestra dignidad y le decimos sus verdades al Imperio. No estamos sometidos”. Lo triste es que van a estarlo en el futuro, cuando el capitalismo entre de lleno a la Isla. Los que estamos bajo el yugo gabacho estamos esclavizados a sus intereses, sin importar que vaya en contra de los propios. El precio puede ser un Smartphone, una pantalla, un auto, ropa, viajes, etc. Algunos hasta se prostituyen en el trabajo, porque sacrifican su dignidad (al soportar faltas de respeto), por mantener un estilo de vida o un status social que les dé identidad.

Pero, obviando el tema sexual, los cubanos también se venden, gracias a su gobierno represor en conjunto con Estados Unidos, por lo mismo te piden un bolígrafo, una cerveza, una propina o cualquier dádiva que disminuya, aunque sea un poco, su miseria. En la Isla dimos dulces, ropa, libros, bolígrafos, alcohol y todo lo que pudiéramos, y es que no pueden acceder a esos “lujos” que aquí son de uso común. A pesar de sus desventajas, es mejor vivir en un Capitalismo moderado que en el comunismo que resulta tan restrictivo.

Algo que agradecí mucho de esta visita fue la desintoxicación mediática a la cual estamos expuestos en el resto del mundo. Estar una semana sin celular, sin Internet, sin el bombardeo mediático cotidiano. Te das cuenta que es posible subsistir sin toda esa basura que hemos creado para distraernos. Al carecer de ello la gente en Cuba hace deporte, lee o simplemente platica y convive cara a cara sin necesidad de algún intermediario tecnológico. De igual forma valoré la falta de anuncios espectaculares, claro que hay algunos en la carretera o en la ciudad, pero tienen mensajes políticos a favor de su sistema o para exigir justicia por los actos represores en su contra (aunque a veces me parecía que ya rayaban en la paranoia con tanta muestra de persecución).
Una de las tantas construcciones en estado deplorable

Eso del “Comunismo” es bastante relativo, porque las injusticias sociales continúan. Conocimos a un empleado de un hotel que, de buenas a primeras, le compro a Augusto su reloj por unos 160 USD. Eso es lo que gana un médico con posgrado, jefe de piso de La Habana, durante seis meses. De hecho, el médico al que hago referencia nos confirmo que cualquier mesero de zona turística saca en un día lo que él en un mes. ¿Dónde quedó la igualdad? ¿Cómo es que el trabajo de un mesero o un barman es más valioso que el de un médico altamente calificado? Claro que el empleado del hotel tenía derecho a comprarse un reloj, pero ¿Acaso no tendría un médico el mismo derecho?

                Conocí todo tipo de cubanos: desarrollados, burdos, folklóricos, alegres, prejuiciosos, negativos, decentes, alcohólicos, moderados, interesados, algunos maleados y demás. Todos tenían algo en común: estaban económicamente jodidos pero, son una evidencia viviente de que la felicidad no viene atada de la prosperidad material. Cuando ví cómo sobreviven en un sistema austero y restrictivo, me avergoncé recordar mis “carencias” económicas (y eso que ya no me quejo como lo hacía años atrás). Nos debería apenar lo que consideramos “sufrimientos” en donde puedes salir avante si tienes la suficiente iniciativa, tenacidad y disciplina para aprovechar las oportunidades. El problema no es el capitalismo, sino la gente pusilánime que se somete al “sufrimiento” de sus desventajas, porque no ser suficientemente constantes para aprovechar sus ventajas.

                Tanto en el capitalismo como en el socialismo estamos encadenados, más por necedad que por convencimiento, más por dogmatización que por conveniencia; ya sea a un sistema obsoleto y restrictivo, o a uno consumista que va acabándose a sí mismo, junto con todos los que formamos parte de él. PERO en el nuestro, por lo menos, tenemos más espacios a dónde ir, de libertades que ejercer y el camino de vida que queramos tomar. A fin de cuentas, el capitalismo es tan malo como uno decida, algo imposible para el cubano común y corriente.
Nop, no es Fidel con aureola, es Camilo Cienfuegos

Después del viaje creo que quede algo marcado, porque tuve pesadillas recurrentes en las que venía el gobierno cubano a quitarme todo porque me había comportado de una manera “incorrecta” o “antirrevolucionaria”. Cuando despertaba, veía con tranquilidad que mis cosas seguían ahí y que nadie (a no ser un ladrón) me las iba a quitar, por lo menos no legalmente (como es el caso en Cuba). Ese terrorismo moral, incluido en el aislamiento, afecta la calidad de vida, misma que seguirá igual sin importar lo mucho que se esfuercen.

Aunque en los últimos 50 años se ha dicho lo mismo, me atrevo a sonar a cliché cuando digo: No pueden seguir así para siempre. Ciertamente no todos los cubanos quieren un cambio (ni siquiera puedo decir que la mayoría), si contamos que las generaciones se dividen en períodos de 15 años, ya van en la cuarta generación que se ha formado en este sistema. Sin embargo, el capitalismo es demasiado monstruoso,  salvaje e implacable como para respetar este último rincón que se ha resistido a su vorágine infinita. Lo más que puede hacer el gobierno es que la entrada del mismo sea paulatina (como se ha hecho hasta ahora), ya que si entra de golpe, el shock puede ser mortal para el status quo de un pueblo inocente e ingenuo.

En La Habana teníamos plena libertad de transitar por dónde quisiéramos como turistas, algo que los cubanos no pueden decir, sin embargo, había un edificio en el malecón frente al cual no nos permitieron caminar (ni siquiera por la acera). Uno de los vigilantes me dijo que ese lugar, tan celosamente resguardado por los militares, era la “Oficina de Intereses de los Estados Unidos”, ubicada en la embajada de Suiza.
Uno de sus tantos anuncios exigiendo Justicia

Estados Unidos no posee embajada en La Habana, pero su ausencia/presencia se siente, ese acecho que hace el depredador sobre su presa; me atrevo a decir que (basándome en su comportamiento histórico) sólo están en espera de “tomar posesión” de la Isla para integrarla al voraz sistema capitalista, como hizo con el resto de Repúblicas Banana que tiene al sur del Río Bravo y hasta la Patagonia.

El berrinche de Estados Unidos ha perjudicado a los caribeños desde hace décadas, y estos han resistido heroicamente. A pesar de ello, hasta qué punto es deseable la prostitución de tu gente por artículos diversos, algo que pasa por alto el gobierno, el cual se empecina con el comunismo. A pesar de estar encerrados y aislados, saben lo que hay fuera, y muchos anhelan vivir y poseer todo eso, pero sin cambiar de sistema: quieren las ventajas del Comunismo y las del capitalismo al mismo tiempo, hecho que (en este mundo dominado (todavía) por los gabachos) resulta imposible. Para tener las ventajas también hay que apechugar las desventajas.

De hecho ellos creen, basándose en el ejemplo de China, que van a lograr un “Socialismo progresista”, que se van a abrir de a poco a los cambios y se van a acoplar al resto del mundo de manera tranquila. Me encantaría que fuera así pero, viendo los antecedentes imperialistas de nuestros vecinos del Norte, no creo que se vayan a privar de regodearse ante el mundo de cómo “reforman” a Cuba y como lo “integran” al resto del mundo “libre” (demasiadas comillas, pero necesarias).
La Catedral de La Habana

En Cuba ya hay algunas muestras del capitalismo y, cuando acabe de entrar, los costos asequibles serán cosa del pasado ya que, con lo que se le invierta, se volverá en un centro vacacional de alto rango, el cual se llenará de estadounidenses, primero por la curiosidad de conocer el pequeño país que resistió su acoso por décadas y después por descubrir un lugar tan paradisiaco  e interesante. Seguramente, del turismo actual, sólo regresarían los europeos.

Va a ser muy triste el día que se instale el primer MacDonald’s en La Habana, pero así pasó en Varsovia, en Moscú, en Beijing  y demás. Sin importar lo triste que sea, ese día va a llegar (no dudo que ya hasta tengan vendida la franquicia a un cubano próspero de Miami). Cuando el destino los alcance se van a ver cubanos gordos, embobados con la TV, que van a leer menos y van a ser más “fashion”

Debería bastar su bagaje cultural pero la tentación es demasiada, sobretodo la libertad que no han experimentado. El ansía de desenvolverse sin restricciones, el deseo de enajenarse en la perdición que tanto se les negó por décadas. Cuando todo es novedoso, cuando se ha tenido tan poco, es difícil distinguir entre los productivo y lo nocivo, sobretodo cuando uno siente la embriagante felicidad que da el saberse libre.
Evidencia de que Fidel está con Vida (y en México)

¿Por qué creo que el capitalismo va a corromper a los cubanos? Los europeos, al igual que los isleños, leen, hacen ejercicio y cuidan su dieta pero hay una diferencia crucial: los cubanos lo hacen por restricción, porque no les queda de otra; las europeas son culturas más viejas y “curtidas” (por no decir desarrolladas). A pesar de que el pueblo cubano ha sufrido mucho, sigue siendo inocente e ingenuo. Su falta de madurez relucirá cuando todas las malévolas, adictivas y corruptas opciones capitalistas estén a su alcance, difícilmente podrán resistirse a lo que anhelan. Cuando puedan, se entregarán por completo y será muy difícil que algunos regresen de esa perdición a actitudes antiguas. Así los cubanos se integrarán al resto de este corrupto y maleado mundo cortesía del capitalismo extremo.

                Hebert Gutiérrez Morales

domingo, 22 de julio de 2012

Cuba . . . . ¿Libre? (Parte I)


                Mi madre nació en un pueblo llamado Juan Díaz Covarrubias, en Veracruz. Yo odiaba ir al mismo, ya que era feo, descuidado, casi abandonado y con un olor a humedad bastante penetrante. Cuando llegue a Cuba, fue como visitar dicho lugar, pero de una manera más impactante, ya que hablamos de un país entero y, por alguna extraña razón, sentí algo de añoranza por esas visitas a aquel pueblucho. A pesar del abandono en que se encuentra esta isla, no deja de ser muy hermosa y, por lo mismo, te descorazona el estado en el cual está.

                El cielo se ve igual, el aire se respira igual, ¿Dónde radica la diferencia? “Todo dependerá de nosotros” rezaba un mensaje sobre la barda de una fábrica abandonada. Misma frase que deja en claro la valentía de un país (o necedad de sus dirigentes) de no pertenecer a un mundo prostituido por el capitalismo radical de los Estados Unidos.

                Uno esperaría que en un vuelo al extranjero, para el se requiere cierta cantidad de dinero, los pasajeros tuvieran mayor educación pero, tristemente, estábamos infestados de gente corriente y bastante despreciable, no por su manera de verse, sino por la forma tan vulgar de expresarse durante el vuelo. Como mexicano me dio mucha pena la calaña de personas que iban de vista a Cuba, por lo mismo no me extraño el concepto que muchos de ellos tienen de nosotros.
Entrada a la reserva ecológica de Varadero

                En el camino a Varadero fui observando un pueblo abandonado en un mundo capitalista con destellos de independencia, la cual les ha salido demasiado cara. Tan olvidado como sus autos viejos, sus fachadas sin pintar, algunos monumentos descuidados o las fábricas abandonadas. Tarde un par de días en aclimatarme, los cuales fueron frustrantes porque recién me bañaba y ya estaba sudado nuevamente. Por alguna razón, tal vez por la sonrisa de su gente, por el clima tropical o por el ambiente tan desenfadado, pareciera que no les importa. Esa despreocupación me recordó mi Puerto. En el preciso momento que recordé a mi lugar natal, me hice consciente que nunca viviría en él, que nunca habitaría en ese clima tropical en el cual aspiro a morir.

                Cuando era niño, mientras jugaba en la playa, me preguntaba con vehemencia: “¿Cómo hay personas que vienen sin meterse al mar? ¿Qué tiene de maravilloso echarse a leer, asolearse o dormirse en la arena, en vez de nadar o jugar?”.  Cuando llegue a Varadero me decía a mí mismo “No veo la hora de irme a tumbar a la playa y leer un rato”. Claro que me metí al agua pero eso, triste o felizmente, ha pasado a segundo término, porque leer con el sonido del mar fue uno de los más grandes placeres que haya experimentado.

Aunque me metí poco al mar, la playa fue lo que más disfrute en Varadero, en especial por las relajantes horas de lectura que disfrute con el arrullador sonido del oleaje. Todas las mañanas que corrí a la orilla del mar fueron un placer indescriptible, justo en dónde las olas besan la arena es donde mejor se corre (consejo del buen Augusto, mi compañero de viaje), ya que está lo suficientemente firme para no hundirse en la arena. Avanzar con la brisa en la cara y las olas refrescándome los pies hicieron que la experiencia fuera inigualable.

Lo rico de viajar es ver cómo cambias de acuerdo a tu entorno, en Alemania les resulte alguien muy sociable y, tal vez, hasta molesto para lo reservados que son los teutones. En Cuba era todo lo contrario, tal vez hasta resultaba algo huraño para los caribeños tan cálidos y receptivos, mismos que todo el tiempo se te acercan, quieren hacerte plática, quieren que te sientas cómodo y esa actitud me produce una resistencia natural al resultarme agobiante.
Atardecer en Varadero

En la última tarde en Varadero, después de la cena, me puse a caminar a solas a la orilla del mar, sin pensar en nada, sólo dejando que el viento me despeinara y el arrullo de las olas me relajara; todo esto mientras contemplaba el atardecer que me ocasionaba una profunda paz, y te das cuenta de la insignificancia de nuestra existencia.

El viento meciéndome los cabellos
La brisa sacándome una sonrisa
El placer de caminar
Sin un destino en particular
Simplemente caminar
Y disfrutar lo bello del mar

Nos tomamos demasiado en serio la vida, estamos tan enajenados que se necesita una escena tan majestuosa para despertar del letargo existencial. Estos paisajes han estado desde hace miles de años y, después de nuestra partida, seguirán miles de años más: seguirá habiendo arena, olas, brisa y atardeceres con o sin nuestra existencia. Esto me ayudo a entender lo irrelevantes que son mis problemas y dilemas.

En Cuba no hay obesidad, decir que llegan al 1% debe ser exagerado. En la semana que permanecí allá sólo ví a dos cubanos obesos. No toda la gente de Cuba es atractiva, pero el porcentaje de gente en forma sí es notable. Para esto se conjuntaron muchas razones: la dieta es vital, ya que no comen mucha carne y cuando lo hacen, normalmente no es roja. Tampoco consumen mucha azúcar, la cual producen a montones pero para exportar.
Ése soy yo leyendo plácidamente en la playa

El cubano se ve obligado a caminar mucho o manejar una bicicleta, ya que así ahorran en trasporte público y tienen un poco más para comer. Para el extranjero existe comida chatarra y los refrescos, pero el cubano no los consume, ¡porque no los puede pagar! Su alimentación es sana y no caen en excesos (apenas tienen lo suficiente), sus cultivos carecen de aditivos artificiales que a los nuestros les sobran. Finalmente, la gente de clima tropical, tiende a ser más voluptuosa. Son un pueblo activo, tal vez por necesidad o por las circunstancias que les tocó vivir, ¡pero lo son!

En México somos primer lugar mundial en obesidad infantil y segundo en población en general (detrás de los Estados Unidos) ¡por las circunstancias! Y ¿Qué hacemos? ¡Nada! Sólo vemos la excelente condición física cubana como una recompensa celestial en pago a su enclaustramiento político. La fórmula para estar en forma bien sencilla: actividad física y alimentación saludable, ¿quién se anima? Casi nadie en el sedentario México. Y no sólo es ocuparse del cuerpo, también de la mente, el alma o el espíritu, como lo quieran llamar.

A pesar de la pobreza material, el cubano promedio es más culto que su contraparte mexicana, ya que el caribeño lee más: los pocos libros a los que tienen acceso los devoran con avidez. El hecho que no estén enajenados con la TV (a pesar de lo que puedan estar por el Comunismo) hace que sean personas más sensatas de la mayoría que habitamos en México. Ciertamente no tienen la oferta de publicaciones que tenemos nosotros, lleve cinco libros para regalar y volaron en seguida. Ellos tienen un buen nivel cultural, mismo que noté en la mayoría de conversaciones que sostuve. Serán un pueblo pobre pero muy culto, sólo en espera que se abran sus fronteras para salir a comerse al mundo.

Algo desconcertante en ellos es la tendencia a mentirte. Supongo que es producto del anhelo de agradarte, de complacerte al decirte lo que quieres escuchar (aunque no sea verdad). Unos me decían algo que luego era desmentido por otros. Honestamente es molesto y me preguntaba “¿Por qué me mienten si saben que voy a descubrir la verdad?”
Entrada al barrio chino (y yo agobiado por tanto caminar)

En la Isla no hay afinación, ni verificación ni algún control ambiental en los autos. Resultan ofensivas las emisiones que lanzan con un fuerte y agresivo olor a gasolina, aún más si consideramos lo viejo de sus vehículos, mismos que no cuentan con convertidor catalítico. Para fortuna de los caribeños, y turistas, la isla es prácticamente plana, por lo que la brisa marina se lleva los contaminantes y la polución no se concentra en ningún lado.

Un aspecto positivo de Cuba es que no ví bache alguno, esos mismos que proliferan en estas épocas de lluvias en mi país. Claro que en la Isla no hay tanto tráfico ni tanto transporte pesado como para provocarlos. En lo que no puedo defenderlos es en la forma de manejar que resulta muy caótica y, me atrevo a decir, hasta peligrosa.

Varadero es como Cancún, pero sin X-Caret, Xel-Ha, sin Antros, sin Shopping y sin demás distracciones, o sea, es una bella playa con buenos hoteles ideal para relajarse. La Habana es una ciudad llena de opciones pero con un ambiente más “hostil”, y lo entrecomillo porque no lo es en realidad. Creo que vivir en una ciudad como el DF o Puebla puede resultar bastante agresivo para alguien tan cándido como el cubano. Ciertamente en Varadero son más tranquilos y hasta bonachones, y en La Habana tienen ese tono entre altanero y festivo que se tiene en Veracruz, pero no por ello son agresivos.

El Turista está muy seguro en Cuba a cualquier hora del día, ya sea el personal del hotel, la policía o los mismos cubanos están al pendiente de ti, porque quieren que tu estancia sea buena (para asegurar que regreses).
El Capitolio, una réplica del de Washington

La Habana es irreal, la cual fue concebida en sueños (o tal vez en pesadillas), está llena de viejos edificios increíblemente altos (para la época en la que fueron construidos), pero resultaba más impresionante el maltrato en los mismos, mismo caso con sus autos viejos, lo cual te crea una atmosfera de estar situado en los años 50 ó 60. La ciudad tiene un encanto porteño difícil de superar, con esa ricura en el aire, con una calidez no sólo en el clima sino la que se respira en el ambiente, en la sonrisa de la gente, misma que parece ilógica dada las circunstancias económicas. Debido a que casi toda la población está sumida en pobreza, priva un sentimiento de solidaridad, ya que la mayoría sufren las mismas penas, lo cual favorece un clima de hermandad o amistad.

La Prostitución en Cuba es bastante abierta, sobretodo en La Habana, una vez que cae el sol, basta que camines por la zona turística para que te aborden una cantidad grande de chicas o de sus “promotores” que te ofertan todo tipo de servicios. Y eso que no fuimos a ningún antro, porque ahí está más marcado.

                En cuanto a la cocina cubana, en realidad no hay mucho que presumir, en los hoteles y restaurantes que estuvimos no hubo algo que me encantara o que me hiciera decir “¡Qué delicia!”. Sus versiones de pan de dulce o los pocos plátanos fritos que pude degustar dejaban mucho que desear.  Lo mejor que probé en la Isla fue en casa de un amigo nuestro, el cual hizo una comida deliciosa y muy saludable. No hay duda que  cuando uno cocina con gusto y cariño el resultado es sobresaliente.

Me sorprendió la variedad y calidad tan pobre de fruta que encontré, en comparación de la que se encuentra en México. Obviamente hay que considerar que no tienen las técnicas ni los materiales de cultivo más sofisticados y que tampoco utilizan transgénicos ni químicos en sus campos. Los campesinos ganan $10 USD al mes, así que tampoco hay una gran fuerza agrícola que apoye a su industria, por lo que mejor se van al sector turístico en donde hay mayores posibilidades de obtener más recursos para sobrevivir.
La mejor comida cubana la probé en casa de un amigo

Sin duda viajar acompañado es más enriquecedor que hacerlo sólo, ya que tienes puntos de referencia contra los cuales comparar. Me encontré a mí mismo defendiendo al capitalismo (para mi sorpresa) y descubrí que mi amigo Augusto tiene tendencias socialistas más marcadas de las que hubiera creído. A pesar de la diferencia en nuestras ideologías, o tal vez por la misma, alcanzamos una comunicación bastante interesante y civilizada.

                Dejando a un lado la infraestructura y hablando sólo a nivel personal, yo pensaba que México estaba más desarrollado que Cuba pero tuve la fortuna de desengañarme de ese tonto prejuicio. Por ejemplo, en la Isla sólo vi un par de perros callejeros (tanto en la zona turística como en la “Cuba de los cubanos”), en un inicio pensaba “Claro, si apenas tienen para comer, seguramente han de incluir carne canina en su dieta” y, en caso de tener mascotas ¿Cómo demonios van a mantenerlas?

                Contrario a mi prejuicio, son muy civilizados respecto a los animales. Obviamente no todos tienen mascota, porque representa un sacrificio ya que los alimentan con su misma comida. Además son muy conscientes, ya que no las abandonan, las esterilizan y las cuidan para que no vaguen peligrosamente en las calles. Todo esto complementado con los servicios sanitarios que recogen a los pocos perros callejeros que rondan por ahí. A estos tratan de buscarles hogar o, a los pocos días, los sacrifican, al igual que hacen con los canes viejos, enfermos o en condiciones deplorables. Todo esto habla muy bien de ellos, algo que ni siquiera merece comparación con México respecto al mismo tema, en donde los perros callejeros, tanto vivos como atropellados, son omnipresentes a lo largo del país.

Otra muestra de su desarrollo, y sentido común, es que la población de la Isla ya no ha crecido, incluso ha decrecido un poco. En Cuba casi hay 12 millones de habitantes pero, las generaciones actuales, al ver lo difícil que resulta la vida, ya han optado por tener un hijo o, de plano, ninguno. Si es difícil mantenerse uno, ¿para qué traer a este mundo un pequeñuelo a sufrir? Supongo que ha de ser el único país “no rico” con dicha tendencia poblacional.
Un callejón típico de La Habana

Los caribeños son admirables, son una evidencia de eso que todos decimos saber en teoría pero que, en los hechos, se nos olvida: la plenitud, felicidad, paz, prosperidad o como quieran llamarlo, está en uno y no en las cosas que nos rodean. A pesar de ser un pueblo golpeado y sometido en un mundo material, no dejan de ser un país feliz, y nos presumen (sin pretenderlo) un desarrollo personal avanzado contra el resto del mundo que se mantiene bastante primitivo o subdesarrollado.

Afortunadamente la TV tiene un efecto contrario en este país al resto del mundo “civilizado”, ya que contribuye mucho a su cultura y a su salud física. Hasta hace poco sólo tenían dos canales, ahora tienen seis, pero con una oferta pobre en calidad y exageradamente propagandística y politizada pues ¿qué les queda? Leer, salir de la casa y buscar sustento o, en el caso de los más jóvenes, ir a la calle y jugar con sus amigos.

El cubano gana muy poco, pero no por ello es pobre o mísero, ya que son felices sin dinero. Obvio que éste se necesita para vivir con dignidad en nuestro mundo, porque no se puede sobrevivir sólo de amor o amistad. A pesar de ello, creo que la población cubana es más feliz (en su interior) en comparación del resto del continente americano (incluidos Canadá y Estados Unidos), y se nota en la actitud alegre y despreocupada que los caracteriza. Se puede ser feliz sin tener dinero porque el tenerlo no asegura la felicidad. Como leí alguna vez “Si no existiera el dinero, todos seríamos ricos”

                Dudo que el Socialismo siga siendo considerando una ideología política, más bien lo percibo una atracción turística de la Isla, es como visitar las pirámides en México o los Castillos en Alemania. Por eso se venden tanto las imágenes del “Che” Guevara, más por la figura icónica del revolucionario que por la subversión a un sistema en el cual casi todos vivimos.
La Plaza de la Revolución

Uno puede leer mucho sobre lo que es la vida en Cuba, platicar con ellos, pasar una semana de vacaciones en la Isla y tratar de empaparse de su cultura, pero no es lo mismo que respirar esta realidad a diario. Podré escribir todo lo que percibí en mi visita a ese lugar, pero necesitaría sentir a diario las condiciones de ellos para comprender el por qué actúan de cierta manera, algo que (honestamente) no me nace.

En la segunda parte voy a enfocarme más al ambiente político que ha llevado a los cubanos a esta realidad tan sui géneris.

Hebert Gutiérrez Morales

domingo, 15 de julio de 2012

The amazing Spider Man (El sorprendente Hombre Araña)


            Advertencia: Reconozco que, cuando escribo de Súper Héroes, mi objetividad decrece inversamente proporcional a la admiración o amor que tengo por el personaje en cuestión. Es difícil ser objetivo cuando uno ve sus sueños infantiles, con tanta felicidad e ilusión, reflejados en la pantalla grande. Una disculpa anticipada de parte del niño eufórico, el cual habita en mi interior, que escribe este ensayo y hará lo mejor que pueda en cuanto a objetividad.

            Mis súper héroes favoritos son los Hombres X y el Hombre Araña, sin embargo, al ver “The Amazing Spider Man” en el cine, no tenía pensado que iba a generar un ensayo al respecto y, felizmente, me equivoque. Tal vez esté estúpidamente feliz al escribir esto, porque soy fan de Spider Man desde los cinco años, pero ésta es una de las mejor películas de Súper Héroes que he visto.

            Al igual que muchos, no estaba del todo convencido que se hiciera un “Reboot”, no le encontraba la lógica que se reiniciara con la historia de Spider Man, sobre todo si consideramos que las películas anteriores (con Tobey Maguire, Kirsten Dunst y dirigidas por Sam Raimi), justificaban que se siguiera por esa línea. Sin embargo, después de ver esta versión, creo que fue una decisión estupenda, ya que se supera con creces a las antecesoras, lo cual me impresiono, porque no esperaba mucho del filme.

            Les recomiendo que, antes de que la vean, vayan al baño y eviten tomar mucho refresco ya que dura poco más de dos horas, que pasan desapercibidas por el argumento tan fluido e interesante y, por lo mismo, no vale la pena perderse ni un momento. Al terminar la misma, espérense a la primera parte de los créditos (un minuto a lo más) para que vean un pequeño avance de la secuela. Finalmente, como pasa normalmente cuando comento películas, si no la han visto no sigan leyendo, porque voy a destripar la historia.

            Esta gran obra es resultado de una gran dirección, una estupenda producción y actuaciones excepcionales. La química de Gwen Stacy (Emma Stone) y Peter Parker (Andrew Garfield), es tan intensa que trasciende la pantalla, la selección de dichos actores fue un gran acierto, ya que uno se siente bien de sólo verlos juntos. Todo el elenco fue el idóneo para cada personaje, lo cual manifiesta el gran trabajo de la producción.

Con una historia muy ad hoc a los tiempos modernos, con fuerza inusitada en personajes que antes eran muy débiles. Tanto los fans de los Comics como los que no los son, deben ver este film porque está muy bien hecho. El argumento está muy depurado de clichés clásicos en la Historia de Spidey; como mantener oculta su identidad todo el tiempo pero, en esta oportunidad, Gwen Stacy la conoce desde la primera oportunidad, su padre también descubre la doble identidad de Peter y, me parece, que la Tia May también sabe el secreto de su sobrino favorito.

            El maletín del papá de Peter fue muy enriquecedor para el argumento, así como lo fue el diálogo al respecto con el tío Ben. Mismo al que Peter reconoce como un gran padre sustituto o, de igual manera, cuando platican mientras le buscan arreglo al refrigerador. En ambos diálogos se nota también una gran química Padre e hijo, aunque no lo sean: bien se dice que Padre no es el que los tiene, sino el que los mantiene (y los educa). El tío Ben siempre ha sido una figura respetable, pero en este filme también le proporcionan mucha fuerza. Lo mismo pasa con la Tía May, su replanteamiento es otro hecho que se agradece, por una vez no la pintan como la viejita frágil, dependiente e inútil que siempre llena de preocupaciones al buen Spidey.

            En general estoy muy feliz que en este “Reboot” a los personajes se les dotó de mucha dignidad. Cuando fueron creados, en los años 60, se les dieron características “demasiado amables” (débiles dirán otros), como resultaban ser Peter, la tía May y el Tío Ben. Tal vez en esa época la gente era más ingenua, de mente más sana o, si lo quieren ver así, menos corrupta o maleada.

En esta versión se les proporcionó presencia que resulta poco común en estos caracteres, pero que los refresca mucho y el fan lo agradece. No es necesario que sean unos ñoños para que sean buenas personas, no se necesita causar lástima para conmover a la gente y ganar popularidad. Creo que eso fue lo que más me gustó: la dignificación de la historia de Spider Man y sus protagonistas, lo cual me encanta.

            Hablando de actualizaciones, lo que se hizo con Gwen es remarcable, ya que no es la clásica damisela en peligro en espera de su héroe arácnido. Ella es MUY importante en esta historia y, sin la rubia, Spidey no hubiera salido avante de la aventura. Gwen muestra fuerza, inteligencia y astucia, no es la chica tonta que no se da cuenta de nada y sólo se mete en problemas por su ineptitud y que todo el tiempo hay que estarla salvando. De hecho la novia de Spidey resulta más valiente que el protagonista, porque hace muchas proezas igual de peligrosas sin contar con poderes o una máscara que proteja su identidad.

            Algo que irremediablemente voy a disfrutar cada vez que reinicia la historia de Spidey, ya sea cine, animación o historieta, es cuando descubre sus poderes y acaba poniendo a Flash Thompson en su lugar, en venganza de tanto bullying previo. Pero en esta oportunidad, el Tío Ben hace gala de su civilidad y, a su vez, pone en su lugar a Peter con argumentos muy buenos.

            La banda sonora no será espectacular, pero me la voy a comprar porque me gustó la canción cuando Peter y Gwen quedan para salir. Uno de los momentos enternecedores y, no lo voy a negar, hasta envidia me dio cuando Peter se va muy feliz, incluso brincando, después de quedar con Gwen. El potente amor adolescente, el sentimiento tan intenso y tan puro que es difícil de igualar en otra época de la vida.

            Imposible no amar a Gwen. Cuando me hice aficionado a Spidey, fue en la época en la que ya no figuraba ella, sino Mary Jane Watson; pero también conocí la trágica historia de Gwen Stacy y su vínculo intenso con Peter Parker. Quien haya tenido la excelente idea de incluir a la bella rubia en la historia, merece un gran reconocimiento, porque fue un acierto excepcional. Emma Stone interpreta con maestría al primer gran amor de Spidey, en una versión más memorable que la de las Historietas.

            El detonante para la existencia de Spider Man, siempre será la muerte del tío Ben pero, en este hecho fundamental, el tratamiento fue distinto. Se manejó de una manera muy digna, se nota el dolor de la Tía May y el de Peter, pero no los pintan desamparados con su muerte. También se manejaron momentos con clase, como cuando Flash le va a dar el pésame a Peter, a pesar de la manera violenta en que éste reaccionó (producto de tanto acoso en el pasado).

            El tierno abrazo que Gwen le da a un Peter desencajado, de una manera cariñosa y auténtica te conmueve, y también entiendes la reacción de éste antes el inmenso dolor y resentimiento que siente con la partida de su tío. Ese sentimiento de ser el responsable indirecto de la muerte de su padre adoptivo, de no haber detenido al ladrón, de haber sido apático, de haberse peleado injustamente con el tío Ben echándole en cara algo que no era su culpa.

Ese siempre será el peor castigo y motivación de Spidey. Él no fue “bueno” desde el inicio, ya que se había comportado egoísta (como se suele ser en la adolescencia) con sus poderes. Fue necesario ese brutal golpe de la vida para que reaccionara y se hiciera un poco más consciente y maduro. En este mundo hay una regla muy dolorosa pero cierta: para ganar un poco de madurez, normalmente, hay que sacrificar un buen trozo de inocencia.

            Otro detalle que me gustó, como aficionado del Hombre Araña, es que se reincluyeran los “lanzatelarañas”. No voy a negar que fue buena idea, en la versión anterior, que las telarañas fuesen algo más biológico (saliendo de las muñecas de Spidey). Pero prefiero que desarrolle sus propios disparadores, por ese toque retro que el aficionado de Spidey agradece en silencio.

            Mis respetos para Andrew Garfield, cuando lo eligieron para el papel, creí que sólo había sido por lo esbelto y su rostro, pero se lució en su actuación. Esta nueva versión, se fortaleció mucho el carácter de Peter, dejando atrás al sobrino enfermizo bajo la maternal protección de la Tía May; luce más seguro porque no se abusó de la imagen del nerd que nadie respeta. Se dignificó mucho a Spidey, no sólo como el héroe perseguido e incomprendido; ahora tiene una personalidad más fuerte, más decidida, y se resalta más al dejarlo flacucho en vez de estar musculoso de buenas a primeras. Como fan admiro esa imagen de Peter y no extrañaré la visión del nerd perdedor que nos vendieron por décadas.

            La secuencia de escenas en donde descubre sus poderes, donde los prueba y donde se va a adaptando a ellos pasa de matices cómicos a enternecedores. Resultan tan empáticos que pareciera que uno mismo está brincando, escalando y balanceándote.

            Las peleas en los callejones, o la que se dio en el metro, deja de manifiesto algo en Spidey a diferencia de otros héroes: él es más local, es un héroe a nivel de cancha. Tal vez nunca lo vean salvando al mundo, pero sí a un bebé, un tren, una viejecilla o un camión. Spider Man es un héroe callejero con acciones que no impactaran a toda la humanidad, pero que lo hacen muy querido en su ciudad.

Cuando le llegó la inspiración de la máscara, se respetó el hecho de que fue en la Lucha libre, sin tener que involucrar a Peter en las mismas. Detalles de la historia clásica refrescados con nuevas tendencias.

            Todo aficionado añejo de Spider Man conoce el trágico destino de Gwen pero, de todo corazón, espero que lo cambien. Amo a Mary Jane Watson, pero es inevitable quedarse prendado de la única hija de la familia Stacy. Pero, viendo que se respetaron las muertes del tío Ben y el Capitán Stacy, creo que el destino de esta bella mujer está finiquitado (cuando aparezca el Duende Verde me va a empezar a dar mucha tristeza anticipada).

Dentro del Universo Marvel, J.J. Jameson no es mi personaje favorito, de hecho me fastidia bastante. Cuando Peter toma fotos de su encuentro con Lizard, pensé “Ahí viene la entrada del viejo Jonah”, ¡pero no! Dentro de todos los detalles que me encantaron de esta obra fue que no incluyeran al editor del Diario “El Clarín”; ha quedado demostrado que el Némesis mediático del Hombre Araña no es necesario para desarrollar una excelente historia, disfrute mucho que la campaña anti-Spider Man, que trae este editor en cada intervención, haya sido suprimida de esta versión.

            Stan Lee (co-creador de Spidey) casi siempre hace Cameos en las películas de Marvel y, el de esta ocasión, fue una auténtica delicia. La forma en que él está disfrutando de su música mientras, en el trasfondo, Spidey y Lizard están dándose con todo. Una escena cómica y de acción que no aporta nada a la historia PERO que se agradece mucho por las risas que te saca.

            Las dos escenas en las que participó un personaje secundario llamado Ray fueron conmovedoras. La primera cuando Spider Man rescató a su hijo en el puente: esa secuencia fue estupenda, tanto el diálogo con Jack (el niño), el que le diera la máscara y cómo lo rescató en el último momento; pero, sobretodo, la reacción de Ray cuando recibe a su niño con lágrimas en los ojos ante un conmovido Spidey.

            El otro momento memorable de Ray es cuando coordina a varias personas para facilitarle a un herido Hombre Araña su camino a Oscorp. Cuando se alinean plataformas, cuando cierran las calles, cuando la policía le indica el camino. Toda esa secuencia que ayuda a un aminorado Spidey es inspiradora y conmovedora, totalmente memorable.

            Algo que tampoco me esperaba de esta película es que me sacara lágrimas, lo cual logro (por lo menos) en cuatro ocasiones. La verdad es que el argumento está tan bien estructurado que hay espacio perfecto para momentos sentimentales.

            El hecho de que utilizaran a uno de los villanos Clásicos, como lo es Lizard (o El Lagarto), es muy inteligente, ya que la galería de villanos de Spidey es muy rica, y no siempre tienen que salir el Green Goblin o el Dr. Octopus. Con Lizard se hizo un gran trabajo, por lo cual ni falta hizo el Duende Verde. De hecho no quiero que salga el alter ego de Norman Osborn, no porque el Hombre Araña no lo pueda vencer, sino porque sé lo que su presencia significa para la novia de Peter, y es que yo quiero que la dejen en la historia por muchas películas o, de ser posible, para siempre.

            La trilogía anterior de Spider Man era muy necesaria para el éxito de la versión del 2012. Esas tres películas se hicieron muy apegadas a la historia clásica, lo cual agradece cualquier seguidor del universo Marvel. Sin ellas, esta nueva versión hubiera tenido algunas críticas por no respetar lo ya establecido. La libertad argumental que tuvo la nueva versión fue posible porque primero se hizo lo que se debía y ahora se exploraran nuevos horizontes al “jugar” con la historia, sin la añoranza de ver lo clásico.

            El diálogo del Capitán Stacy con Peter es imperdible, y la promesa que le saca respecto a su hija es totalmente comprensible, este mismo pasaje se complementa con lo que Gwen le dijo a Spidey mientras le curaba las heridas (Cuando le decía que ella veía a su papá salir sin la certeza de que siempre iba a regresar). Es totalmente comprensible la postura de ambos y, aunque uno está triste con la promesa de Peter (de dejar a Gwen fuera de esto), es lógico que uno se preocupe por el bienestar de sus seres queridos.

El detalle de los huevos orgánicos hacia el final de la película, fue una escena que me hizo llorar, fue un momento muy bello y con mucho significado sentimental, que nos demuestra la madurez que ha adquirido Peter, además del amor y respeto que muestra por su tía y el prójimo.

            En esa recta final, cuando Peter ve el signo de la Araña pintada en las calles, cuando ve la playera con su logo que lleva Flash Thompson (voy a conseguirme una de ésas), los muestras de afecto públicas que inevitablemente te reconfortan y te sacan una sonrisa.

            Cuando escuché el mensaje del Tío Ben cerca del final, significo el acabose, porque a esa altura ya estaba muy conmovido por todo lo que ha pasado. En ese punto me preguntaba en broma: “¿Vine a ver una película de Súper Héroes o un drama sentimental?” En realidad no me molesto en absoluto, al contrario, me encantó que le dieran ese enfoque sensible sin menguar en lo heroico. Creo que nunca había llorado tanto en un filme de este tipo.

            El cómo manejaron la promesa de Peter al Capitán Stacy también sale de lo común, de acuerdo al pasado, Peter no le hubiera podido decir nada a Gwen, ésta lo hubiera odiado y hubiera empezado a andar con Flash Thompson para el desconsuelo de Peter hasta que, mucho tiempo después todo hubiera salido a la luz y le hubiera causado mucho sufrimiento a nuestro protagonista.

            En esta versión, la inteligente hija del capitán Stacy, intuye lo que su Papá pensaba, acepta a regañadientes ese deseo pero no deja de amar a Peter, y éste se replantea que es más importante su felicidad que el miedo sobre el cual se hizo una promesa irracional, la cual no asegura el bienestar de su amor.

            Final sencillo y memorable, la maestra le dice en clase a Peter “No haga promesas que no puede cumplir Señor Parker” a lo que él le susurra a Gwen “Pero ésas son las que vale la pena hacer”, lo cual provoca la pícara sonrisa en la rubia (y en el público).

            Esas personas que tienen prejuicios contra los filmes de Súper Héroes le deberían dar una oportunidad a ésta. Marvel se ha estado superando en la calidad de sus películas, que de por sí eran buenas, ahora se están tornando excepcionales. Tanto The Avengers, X-Men First Class y The Amazing Spider Man han estado a otro nivel. A pesar de ser obras tan Hollywood (con Súper héroes, villanos, acción, American Dream, sentimentalismos y demás) no quita que sean de alta calidad.

            Como mencione al inicio, cuando veo películas de Súper héroes, me vuelvo un niño por un par de horas, y me emocionó como lo hacía en mi tierna infancia. Esta película que me hizo vibrar emocionalmente, lo hizo de manera distinta, ya que me sentí emocionado de una forma más adulta. Obvio llore, me alegre y entristecí como siempre hago con los buenos filmes, pero el argumento y planteamiento me resultaron distintos a lo normal. Es cierto que los protagonistas son adolescentes (por lo menos en el papel), la historia es políticamente correcta, está muy bien cuidada sin ser ñoña, cualquiera la puede disfrutar, pero siento que esta versión de Spidey es más adulta, sin tener que demostrarlo en el físico, pero sí en lo psicológico.

            Hebert Gutiérrez Morales

viernes, 6 de julio de 2012

Lecturas y conclusiones de las Elecciones presidenciales 2012


            Este ensayo se conforma de temas específicos sobre lo que nos dejaron las elecciones del pasado Domingo:

JVM y el PAN

Josefina Vázquez Mota (JVM a partir de este momento), tenía todo para ganar esta elección. No importaba que haya iniciado en segundo lugar de las preferencias, como en su momento lo hicieron Calderón y Fox, sólo tenía que evidenciar la ignorancia y corrupción de Enrique Peña Nieto (EPN a partir de este momento), así como la demencia y demagogia de Andrés Manuel López Obrador (AMLO o el Peje, a partir de este momento). Sin embargo no supo mantenerse en contienda y careció de la fuerza para someter a sus adversarios, fue cuando empezó a perder ímpetu y, aunque al final repuntó, ya no fue suficiente para superar a AMLO o a EPN.

Independientemente que a JVM le faltó decisión para triunfar sobre los otros dos sujetos, creo que este país no está listo para tener una mujer presidenta: por un lado tenemos a una población femenina de las más misóginas del planeta y, por el otro, tenemos un machismo muy arraigado, que casi nadie expresa abiertamente pero que en esencia sigue vigente. A pesar de tener un 52% de población femenina, muchas mujeres (por cultura, por educación, por programación, por costumbre, etc.) son tan misóginas que superan ampliamente a muchos hombres. Muchas de ellas prefirieron votar por alguien “guapito”, lo cual evidencia el pobre desarrollo que tenemos.

Sin embargo, a veces uno se rascaba la cabeza con las “estrategias” de JVM. A un par de días de la elección anunció a Felipe Calderón y a Martha Sahagún para su gabinete, lo cual resultó un movimiento bastante estúpido. En realidad perdió más de lo que ganó con un anuncio tan fuera de lugar e inútil. La Sra. Sahagún es la esposa del expresidente panista Vicente Fox, el cual apoyó días antes a EPN. Por dignidad, JVM debió desvincularse de Fox y, en su lugar, propone a su esposa para el gabinete. En el caso de Calderón, me sostengo que su presidencia ha sido productiva, pero no era conveniente vincularse con él a estas alturas del partido por todos los ataques (justificados o no) que se efectuaron en su contra a lo largo de la campaña.

Además estaba apoyando a un gobierno que la abandono en su campaña, aunque moralmente fue lo correcto. Calderón se comportó excelente al no meter su cuchara ya que de haberlo hecho, y JVM hubiese ganado producto de esa ayuda, hoy el PAN estaría al nivel del PRI y eso es algo que no vale un Sexenio al frente del país.

Los abstencionistas

Una ironía en este país tan sui genéris, es que los que acaban definiendo la elección, son los que no votan, alrededor del 37% del electorado se abstuvo (más de 28 millones) y los pretextos sobran. Veamos las casillas especiales, muchos se quejan que sólo había boletas para 750 personas, y es que están planeadas para los que van de paso por ciertas ciudades, PERO muchos de los que se quedaron sin sufragar fue por desidia: llevan tiempo suficiente viviendo en su nuevo domicilio y fueron tan negligentes que nunca actualizaron sus datos con el IFE. De pronto se indignan porque se acabaron las boletas, pero deberían enojarse con ellos mismos por su irresponsabilidad, ya que hubieran tenido su voto asegurado en una casilla cerca de su casa.

Lo que pasó en las casillas especiales no es sorpresa, de hecho la gente debería recordar que en cada elección son las primeras que acaban. Si sé que no voy a poder votar en mi distrito y quiero hacerlo, pues no me voy a levantar tranquilamente a las 10AM del Domingo, desayunar rico e ir pausadamente a la casilla, como si me esperaran con boleta en mano (¡Ilusos!). Como les decía a unos amigos, yo me hubiera levantado desde las 6AM para hacer fila desde las 7AM y así asegurar mi voto, pero sé que el compromiso del mexicano con su país nunca alcanza para pequeños sacrificios (como si lo fueran a hacer cada Domingo). Esos ridículos que se quejaron, porque se acabaron las boletas, debieron informarse que sólo había 750 por casilla ¡y punto! No se hagan las víctimas porque los responsables de dicha situación fueron ustedes mismos.

Todos los que se quedaron en casa disfrutando de la Eurocopa o que pusieron de pretexto la lluvia para no ir a votar, no tienen el valor moral de quejarse. Si no pueden levantarse temprano, si un estúpido juego de fútbol es más importante que su voto o el mismo no amerita tomar un paraguas para ir a la casilla, creo que tampoco merecen un lugar mejor para vivir, pero sí se merecerán el futuro que les toque tanto colectiva como individualmente.

Obviamente esos 28 millones también se quejaran (como buenos mexicanos), pero seguirán sin hacer nada (como buenos mexicanos). Tenemos el país que merecemos gracias a la apatía que demostramos, y no sólo hablo de las votaciones, sino de cualquier esfuerzo necesario para mejorar este lugar. Es difícil sacar una nación adelante cuando se posee una población tan desangelada, derrotada, sometida, programada e ignorante. Todo el mundo quiere que el gobierno les resuelva sus problemas, pero nadie quiere hacer nada para resolverlos por sí mismo.

#YoSoy132

Después de la visita de EPN a la Ibero, en donde salió con “el rabo entre las patas”, surgió un movimiento no programado, auténtico y apartidista: #YoSoy132. Mismo que tomó mucha fuerza y se vislumbraba como una influencia determinante para las elecciones, pero no fue así. El problema surgió cuando se empezó a ligar algunos de sus dirigentes con AMLO, lo cual los fue desvirtuando y hasta se les clasifico como un movimiento Pro-Peje, lo cual les quitó credibilidad como un movimiento estudiantil auténtico (que estoy seguro que así nació, solo que el Peje se aprovechó de la situación).

Cuando las marchas anti-EPN se convirtieron en pro-AMLO, fue cuando la gente puso menos atención al movimiento, por considerárseles otro grupo de perredistas inconformes. Me encantaría que #YoSoy132 se mantenga vigente como medio de vigilancia y denuncia de las autoridades, para que éstas no actúen TAN impunemente (como es la costumbre de gobiernos Priístas).

Por cierto, EPN no va a poder hacerles nada (por el momento) a los integrantes más representativos de #YoSoy132, porque los convertiría en unos Mártires y él sería el primer sospechoso. A EPN le conviene que el movimiento vaya perdiendo fuerza y, como se le relaciono con el Peje, que ambos vayan desapareciendo paulatinamente. A EPN no le conviene tener otros mártires como los del ’68, y lo que necesita es un inicio de gobierno fuerte, esperanzador y sin escándalos que distraigan al público televidente, perdón, a la población mexicana.

AMLO y el PRD

El PRD debió asesorar mejor a AMLO ya que, sin hacer nada, fue creciendo como la espuma mientras destrozábamos a EPN en Internet y de boca en boca. Si su partido le hubiera inculcado algo de prudencia en sus discursos y debates, en donde proliferaron las incongruencias y disparates, TAL VEZ el movimiento que muchos hicimos para desvirtuarlo, hubiera carecido de fuerza y se hubiera consolidado como ganador de las elecciones encima de EPN. Si el Peje se hubiera mostrado más reservado y civilizado, hubiera considerado mi voto por él; sin embargo, como mostró todos sus desórdenes mentales, obviamente no me inspiró ninguna confianza.

Básicamente, al inicio de las campañas, el Peje no tenía chance alguno, apenas alcanzaba el 20% de preferencias, lo cual es loable porque alcanzó al final casi 32%. Le ayudaron las obscenas pifias de EPN, las cuales nos hicieron descalificarlo a más no poder e ignorar a AMLO. Ése era el momento en que JVM tenía que agarrar fuerza y no lo hizo. Entonces, como por arte de magia, el Peje empezó a ganar adeptos, al inicio no por convencimiento, sino por la desilusión de las opciones restantes.

Cuando la encuesta del periódico Reforma sólo mostraba un 4% de diferencia con EPN, a un mes de la elección, muchos nos hicimos conscientes que el monstruo (que dábamos por muerto hace seis años) había renacido de las cenizas y con una fuerza impresionante. Fue cuando muchos tornamos nuestros esfuerzos en desinflar al Peje y dejamos a un lado a EPN. Ironías de la vida: EPN nos distrajo para que AMLO tomase ímpetu, pero éste le devolvió el favor al mostrar sus defectos y devolverle mucha fuerza para que ganase la elección sin un fraude mayor (sólo los acostumbrados por el sistema priísta).

Tal vez el DF, con su zona conurbada, territorio ampliamente perredista, tengan la quinta parte de la población nacional, pero no es todo México. El PRD se dejó llevar por el espejismo del cierre de AMLO con millón y medio de personas en el Zócalo (o eso dicen ellos) y, tontamente creyeron que el DF es un reflejo de todo el país (obviamente una gran falacia). Y, ahora que menciono la Ciudad de México, me queda claro que el sol azteca va a gobernar ahí por MUCHO tiempo (basándome en el amplio margen con el que su candidato arrasó la elección local); el único capaz de arrebatarle algo será el PAN, pero el PRI no volverá a figurar en el DF en muchos sexenios.

El PRD ya no debería lanzar a AMLO en el 2018, puesto que en el inconsciente colectivo de la mayoría de los mexicanos, en los cuales me incluyo, está tatuada la idea de que es un peligro para México. A diferencia de Quadri, donde el problema no es él sino su partido, en el caso del PRD, el problema es el candidato. Sostengo que si el partido del Sol Azteca hubiese lanzado a Marcelo Ebrard en esta oportunidad, hubiera logrado una victoria sufrida y cerrada, pero triunfo a fin de cuentas; es más, yo hubiera votado por él al ver a JVM sin posibilidades al final de la campaña.

Sé que el PRD tiene que mantenerse en su postura de movimiento de Izquierda, rebelde, apoyando al pueblo, reaccionario y demás. Sin embargo creo que les ha salido el tiro por la culata y deberían ser más inteligentes al plantear sus posturas. Las actitudes subversivas y violentas que su candidato contagió a sus seguidores, y no sólo en el Facebook, se veían en las manifestaciones o en el propio día de la elección. No todos los perredistas, pero sí muchos, se tornaron agresivos, altaneros, soberbios y sarcásticos. Estas actitudes, queriéndolo o no, te provocan cierta repulsión hacia ese partido, ya que resulta incongruente que se pongan a descalificar instituciones que aspiran a dirigir. Si quieren tener chances en el 2018, van a tener que modificar sus actitudes, sin dejar de alzar la voz o denunciar lo que esté mal.

Como mencione en otro ensayo, los verdaderos dueños de este país (a los que les pagamos la renta) no iban a permitir que AMLO fuese presidente del mismo. Ni Estados Unidos, ni el FMI, ni Carlos Slim, ni la clase privilegiada de México estaban de acuerdo con el discurso del Peje. Y si hubiese ganado, a pesar de todos los fraudes realizados y los que faltaron por realizar, le hubieran tenido que leer las reglas del Juego para que se alineara. Pero siempre será más conveniente trabajar con alguien de tu sistema, que tener que cuadrar a alguien que no está del todo inmerso.

En términos generales el PRI ganó con pequeños fraudes, pero no tan alevosos ni grandes como en otras ocasiones; sé que los va a hacer, pero AMLO no tiene motivos para hacer un plantón o una megamarcha. Aunque es lo mismo que dije hace seis años, creo que este proceso marca la muerte política del Peje, tal vez consiga fácilmente la Gubernatura de Tabasco, una senaduría o la presidencia de su partido pero para presidente de la República ya está muy chamuscado, exhibido e inhabilitado.

Honestamente, para mi forma de ver la vida, yo debería ser partidario del PRD, PERO como no me gustan sus formas tan rudimentarias, agresivas o poco civilizadas, me es difícil aceptar a una caricatura de izquierda, así que me tengo que refugiar en el PAN. En un país como México, si el PRD fuese una izquierda inteligentemente planteada, arrasaría aún sobre las artimañas del PRI . . . . . ojalá llegue a ver ese día.

Las Redes Sociales, las elecciones y la “Revolución”

Me encanta que en las redes sociales piensan que lo ahí expresado es un reflejo fiel del mundo real. Como comente en una ocasión pasada, solo un 30% de los mexicanos tenemos acceso a Internet, no todos ellos con redes sociales ni todos mayores de edad. El padrón electoral está conformado por más de 70 millones. No estoy feliz con el triunfo de EPN, pero debo decir que resultan patéticas las muestras de impotencia de los seguidores del Peje, llamando a una revolución, denunciando un fraude masivo o indignándose por las clásicas artimañas del PRI.

La mayoría de los votantes del PAN y del PRD lo hicimos por convencimiento (al ser ciudadanos comunes), a diferencia de los del PRI que lo hicieron por otras causas. Además, la actitud de los simpatizantes de EPN al no postear nada ni salir a celebrar es entendible: con la radicalidad, violencia e intolerancia que despertaba su candidato, era obvio que nadie en su sano juicio iba a decir abiertamente que iba a votar por él, mucho menos en foros en donde era ampliamente despreciado.

Pueden postear todo lo que quieran en el Facebook o Twitter, tanto a favor del Peje como en contra de EPN. Ciertamente NUNCA ví a nadie que posteara algo a favor del priísta ni conocí a alguien que me dijera que fuese a votar por él con decisión, pero eso tiene una explicación: mucha gente era obligada a votar por él para mantener sus empleos, por eso se mantenían en silencio, pero la gran mayoría de los que votaron por él, ni siquiera tienen acceso a Internet, así que ignoramos su existencia (como normalmente se hace en este país), porque sólo son requeridos en las elecciones y después regresan a la miseria de vida a la que están acostumbrados.

El Facebook o el Twitter no representan a todo el electorado mexicano, el PRI tiene MUCHA experiencia acarreando votantes, extorsionando gente, comprando votos, amenazando a burócratas de sus administraciones, dando despensas y haciendo pequeños fraudes (a gran escala). NO estoy de acuerdo con ello, pero es una realidad nacional. Es ahí en dónde más relevancia y notoriedad toma el heroico triunfo de Vicente Fox en el año 2000 (dejando a un lado la calidad de su gobierno), porque no sólo venció al PRI, sino al Gobierno, a Televisa y a todo el sistema de aquel momento. El caso de Calderón fue distinto, ya que el PRI no figuraba tanto en el 2006.

Descontando las irregularidades del PRI, la manipulación de los medios o la ignorancia de los electores, lo que más me indignó fue el llamado de muchos mexicanos a la Revolución . . . . . desde el extranjero. Es muy fácil llamar a tomar las armas cuando estás en la seguridad de un país avanzado, con estabilidad social y alta calidad de vida, eso en verdad me pareció algo muy cobarde y desleal hacia el lugar que dicen querer. Sobre los mexicanos que sí viven acá y llamaron a una revolución, en verdad no me preocupa. El mexicano es tan apático que nunca será capaz de organizarse para un movimiento revolucionario. Si alguna vez se vuelve a dar un movimiento de insurrección en México, será desde las mismas altas esferas, ya que el pueblo mexicano está muy bien domado, sometido o programado para oponerse a su amo.

Al PRD también le resultó contraproducente a cantar el Fraude antes de la elección, porque sus (ya alterados) simpatizantes empezaron a divagar con una Revolución (que no le conviene al PRD porque, al final, también vive de este sistema corrupto). Ese tipo de ideas violentas y subversivas no ayudan a la democracia o desarrollo de un país, mismas que les ahuyentaron a varios potenciales votantes, por lo mismo hicimos oídos sordos a su proclamado “voto útil”. Cuando te lo piden para un movimiento que anticipadamente está cantando un fraude, se están poniendo agresivos y hasta insultantes, la verdad es que no dan muchos argumentos a su causa. El PRD debe ser inteligente en futuras contiendas, si ajustan levemente su discurso, acabaran arrasando en una nación llena de gente inconforme

EPN, el PRI y sus fraudes

EPN ganó con pequeños fraudes múltiples, pero no con uno grande a nivel sistema, aunque no dudo que estuviese preparado, sólo que no fue necesario. Los más de tres millones de votos de diferencia entre el PRI y PRD demuestran que hubo mucha gente que sí voto por EPN (sin importar a razón), con las trampas acostumbradas. Cualquiera que le quiera ganar al PRI debe hacerlo convincentemente para que sus tretas sean superadas con creces.

A parte de la extorsión laboral, el acarreo de gente, la compra de votos y todos los “avances” que el PRI ha desarrollado en esto de los fraudes (cada vez se vuelve más sofisticado, como la operación “carrusel” o el tomarle foto al voto), también hay que reconocer que gran parte de la diferencia se debe a la artera manipulación que Telerisa hizo a favor de EPN desde hace cinco años. Otra evidencia triste de nuestra sociedad tan manejable, tan poco letrada, tan apática, ignorante y sin memoria.

Felipe Calderón debió parte de su triunfo a una buena cantidad de votos priístas que recibió en el 2006. Ahora EPN le debe una parte del suyo a votos blanquiazules. No fueron pocos los panistas que me confesaron que, al notar que JVM la tenía difícil, iban a elegir al menor de dos males y preferían que ganar el candidato del PRI a que lo hiciera el caudillo del PRD. Es más, muchos no se iban a arriesgar a votar por JVM porque, en una de esas no era suficiente y el Peje ganase por limitado margen.

EPN  no es la persona más brillante que tendremos como Presidente, pero por lo menos no decía tantas incoherencias, tonterías o estupideces como las que expresaba el Peje. Básicamente los mexicanos elegimos entre un pendejo, ignorante y corrupto por un lado o un loco, megalómano y con todo el perfil de dictador por el otro, y ya sabemos quién ganó (yo vote por JVM por mi tranquilidad espiritual).

Si AMLO hubiese sido inteligente, y su hubiera mostrado más reservado, es factible que esos votos panistas los hubiera recibido él y no EPN, dándole una potencial victoria. Leí distintos mensajes en donde los perredistas exigían el “voto útil” a favor de su candidato, pero éste no ayudaba mucho a la causa. Si conociera el significado de la palabra Mesura otro gallo le hubiera cantado.

El PRI simplemente hizo lo que siempre hace elección a elección: jugar sucio. Tristemente ya no me sorprenden las artimañas que estos sujetos realizan, y perfeccionan, elección tras elección. Es más, si la votación hubiese sido más cerrada, no duden que hubieran metido mano para asegurar el triunfo de EPN pero no fue necesario realizar el Fraude mayor, con los pequeños y la amplia manipulación de los pasados cinco años, fue suficiente.

El Subdesarrollo mexicano

En esta elección se reflejó una visión bastante tercermundista del Mexicano: “Más vale malo por conocido que bueno por conocer”. Tengo muy buenos amigos que estaban plenamente convencidos del proyecto de AMLO y hacían proselitismo apasionado en favor de su Mesías, perdón, su candidato. A pesar de ello, a muchos millones, no nos dio confianza. Tal vez sí traía muchos cambios positivos (lo dudo honestamente), pero no se supo vender, aunado al recuerdo de sus desmanes de hace seis años, resultaba difícil su victoria contra el miedo generalizado de muchos electores. Ojalá lancen a Ebrard en el 2018 y que estas elecciones hayan significado el sepelio político de AMLO.

Como país seguimos pagando esa eterna inconformidad, inmadurez y estúpida actitud de esperar que alguien más resuelva nuestros problemas. La problemática nacional no es responsabilidad exclusiva de nuestros gobernantes, sino de cada uno de nosotros a todos los niveles, producto de una apática irresponsabilidad y cobardía que tenemos. Muchos no valoraron lo hecho por el gobierno de Calderón, que para mí hizo un buen trabajo; es más hasta el de Fox tuvo cosas buenas, tal vez no ayudó pero por lo menos no estorbó como muchos gobiernos priístas. Ahí vino la incapacidad de JVM, la cual no supo encausar y ensaltar los logros de los gobiernos panistas.

A pesar de ello, culturalmente, seguimos en espera de Quetzalcóatl, Pancho Villa, El Santo, Emiliano Zapata, Pedro Infante o Kalimán (entiéndase un héroe) que venga a resolvernos los problemas al instante.

La gran mayoría nos indignamos por las artimañas priístas, y es que es más fácil censurar ésas y procedemos a ignorar las que ya están muy arraigadas en nuestra cultura, a nivel de piso. Nadie se indigna por las acciones gandayas como robarse la luz, el cable, el Internet del vecino, entrar a lugares sin pagar, pasarse el alto, tirar la basura en la calle o maltratar a los animales; la gran mayoría no tiene cara para quejarse del PRI, porque es el partido que refleja fielmente la idiosincrasia mexicana de ”El que agandaya no batalla”, por eso el PRI lo seguirá haciendo en cada votación.

Esta elección ha demostrado, nuevamente, que el mexicano no tiene memoria, y un pueblo que no recuerda su historia, está condenado a repetirla hasta que, algún día, aprenda de ella. A pesar de solo doce años sin la dictadura perfecta, los traemos de vuelta o, otro ejemplo claro, seis años después de que el Peje mostró toda su megalomanía y demencia, estuvo a un tris de ganar. Por todo eso México está como esta: porque tropezamos con la misma piedra incontables veces.

El resultado de la elección no me sorprende: vivimos en un país donde la ignorancia está a flor de piel, producto de que, en promedio, el mexicano ve cuatro horas diarias de TV y lee medio libro al año. Ese mismo mexicano que vende seis años de su futuro por $500 o, algunas ya ni eso, simplemente porque el candidato “está bien guapo” pues vamos a seguir teniendo el gobierno y el país que merecemos.

EPN ganó por los métodos sucios, inmorales e ilegales que el PRI domina con maestría en cada elección. Tristemente también ganó porque muchas lo vieron guapo, aunado a la sobreexposición que Telerisa le proporciono desde hace cinco años.

El futuro

¿Qué nos esperan en el próximo sexenio? Tal vez volvamos a esos antiguos regímenes priístas con mucha intolerancia, demagogia y altas inflaciones o devaluaciones, todo esto producto de su obsceno manejo de la economía (quiero creer que esta opción es la menos probable). El PRI no puede darse el lujo de empezar mal el sexenio, porque nos tiene que demostrar que, como ellos proclaman a los cuatro vientos, “saben gobernar”.

EPN no va a tener las trabas con los que lidiaron los gobiernos panistas, ya que tendrá una mayoría relativa (mas no absoluta) en el Congreso, además del apoyo de más de 20 gobernadores de su partido a lo largo del país. Necesita un inicio de sexenio, sino espectacular, por lo menos productivo, para posicionarse en el inconsciente colectivo como un presidente legítimo.

EPN va a ponerse a trabajar, no porque sea un excelente y honesto gobernante, sino porque debe validarse como líder (aunque no lo sea), como presidente de un país en el que fue vapuleado, criticado, acosado, menospreciado, descalificado, nos reímos de él, fue repudiado; fue evidenciada su ignorancia, su elitismo, su vacuidad, etc. Creo que ningún candidato había sido tan golpeado, a excepción del propio Peje, aunque éste lo fue por sus incoherencias.

Creo que va a pasar algo parecido a lo que vivimos con el inicio de Salinas. En el 88, Carlos Salinas llegaba muy desprestigiado a la Presidencia, misma que arrebató a Cuauhtémoc Cárdenas con el mayor fraude electoral que ha visto este país (lo del Peje son pequeñeces), por lo mismo el orejón llegó con muy poco capital político que lo respaldara en el inicio de su mandato, esto ante una sociedad hostil y polarizada, por lo que tuvo que trabajar desde el inicio.

Tal vez pocos lo recuerden (o no lo quieran admitir), pero los primeros cinco años del gobierno salinista fueron MUY buenos (o parecían serlo), y eso que soy antipríista de hueso colorado. De hecho Salinas era tan popular que hasta se llegó a hablar de reelección por lo querido que le resultaba al pueblo mexicano. Obviamente no se podía re-elegir, pero iba enfiladisímo a la presidencia de la Organización Mundial de Comercio.

En lugar de pasar a la historia como el mejor presidente de México, se posiciono en la memoria del mexicano como uno de los peores, producto de la crisis que ocasionaron el alzamiento del EZLN, además de los asesinatos de J. F. Ruiz Massieu y L.D. Colosio. Todo eso pasó en el peor sexto año que algún presidente haya tenido, claro que Salinas recibió lo que mereció (y nos llevó en las espuelas) por todas sus decisiones económicas erróneas a favor de mantener su popularidad

EPN recibe un país sano, con unas reservas económicas jamás vistas en México (o sea que los priístas se van a servir con la cuchara grande sin que nos demos cuenta), además de que va a sacar al ejercito de las calles, para que paren las balaceras y sus cuates (los narcos) puedan ejercer el negocio en clandestinidad (por este último argumento muchos votaron por él ¿no?).

Esta actitud productiva va a durar los primeros cuatro años, siempre yendo de más a menos, ya que así aseguraría las elecciones federales del 2015. Una vez logrado esto, se pondría a robar de lo lindo en el último par de años de su mandato, aplicando El año de Hidalgo: Chingue su madre el que deje algo.

Sobrevivimos 70 años al PRI, podemos echarnos otros seis y recapacitar. Lo malo es que en el 2018 se va a necesitar un candidato congruente y carismático porque, si nos basamos en la inexistente memoria del mexicano, el PRI puede echarse otros 18 años en el poder antes de que lo volvamos a sacar de Los Pinos.

            Hebert Gutiérrez Morales.