jueves, 16 de marzo de 2017

Saber diferenciar

“Dichosos aquellos que sabe diferenciar entre la mesura y el miedo, entre la dignidad y el orgullo, entre la decisión y la imprudencia, entre la paciencia y la apatía, entre la rutina y la vida” – Hebert Gutiérrez Morales.

miércoles, 15 de marzo de 2017

La Mística de Kamakura

Con el Daibutsu
            Kamakura es una pequeña ciudad ubicada en la Prefectura de Kanagawa, a unos 50 kilómetros de Tokio. Aunque, para fines prácticos, esta población ha sido engullida por la mancha urbana tokiota, así que llegar a este lugar es como ir a cualquier otro punto de la urbe: por un eficiente y rápido metro.

            Durante poco más de 150 años, Kamakura fue la capital japonesa, esto por su ubicación estratégica al estar rodeada de montañas y con salida al mar; justo en esa época, la ciudad desarrolló muchos de los bellos lugares que ahora muestra.

            A pesar de estar dentro de la zona urbana de Tokio, el pueblo se mantiene fiel a su esencia, cosa que compruebas desde su estación de metro/tren que se siente muy sencilla y tranquila a diferencia de las de la gran ciudad.

            En Kamakura se respira una gran paz, lo cual fue refrescante tras pasar tantos días dentro del ambiente tan ajetreado de Tokio. Por ese mismo ambiente de tranquilidad, decidí caminar hacía los templos, en lugar de tomar el camioncito que te acerca. Recorrer sus calles fue una delicia, porque eran comunes y, por eso mismo, irradiaban una belleza diferente a un sitio turístico: lo hermoso de un pueblo con gente decente y ordenada. Respirar ese ambiente afable y pacífico te hace sonreír. Esa sonrisa se prolongó al llegar a la primera y principal atracción que tenía para dicho lugar.
 
La Estatua es la parte central del Templo
            Kotokuin (Daibutsu)

            El Daibutsu, o el Gran Buda de Kamakura fue construido alrededor de 1252; es una estatua de más de 13 metros de altura, cuya representación corresponde a un Buda Amida, que es el más importante de todos los “Budas” y quiere decir que es la Luz infinita o inconmensurable.

            Este Buda estaba bajo un templo que fue destruido (en tres distintas ocasiones) por desastres naturales, pero la figura soportó cada tempestad. Después de la tercera (año 1498), la figura se ha mantenido a la intemperie soportando demás eventos.
 
Dentro de él no hay gran cosa pero debía entrar
            Los monjes de aquella época decidieron dejar la estatua al aire libre como muestra de la persistencia humana ante las adversidades, en un mensaje de que Buda les enseña a “fluir” con la naturaleza.

            Es el segundo Buda más grande de Japón, después del de Tōdai-ji en Nara (del cual les comentaré en otro escrito). Ahora, a pesar de que la estatua ha resistido los embates naturales, no está de más un poco de ayuda, por lo que reforzaron sus bases con tecnología contra los terremotos.
 
La entrada al templo también es sencilla
            Cuando vi al Daibutsu, me emocioné bastante, porque es una imagen que contemple infinidad de veces al ver reportajes, artículos o programas sobre Japón, y siempre me decía “Algún día lo voy a ir a conocer”. Uno de los momentos más maravillosos que puedes experimentar es cuando finalmente conoces algo que te has propuesto desde mucho tiempo.

            Llegué recién abrían, así que no había mucha gente y tuve la oportunidad de sacar muchas fotos limpias. Descubrí que la estatua era hueca y que podías ingresar a ella. Igualmente el interior no es la gran cosa, pero el gusto por entrar a un monumento tan grande es algo que no puedes dejar pasar (y menos a un precio tan irrisorio).
 
Buda de espaldas
            El templo estaba algo sobrio en su decoración pero de muy buen gusto, además de que estaba impecable: Sencillo pero bonito, sin tener que ser la gran maravilla. Los recuerdos del Buda dentro del sitio estaban a un precio razonable, aunque fuera del mismo hay un par de tiendas con mercancías mucho más baratas.

            El dueño de una de las tiendas me dijo que fui a buena hora (viernes temprano) porque más tarde eso iba a estar a reventar y no se podía disfrutar el lugar a gusto. De ahí camine un poco hacia mi siguiente destino.

            Hase-Dera

            Hase-dera es otro templo budista, con la salvedad que éste no está dedicado a Buda sino a Kannon, que es otra deidad del Budismo. La entrada a este templo estaba más cara pero, honestamente, valió cada yen, porque los jardines del lugar estaban hermosos.
Muchos monjes sirviendo de escolta en Hase-Dera

            A pesar de que aún no llegaba la primavera, la disposición de los jardines era impresionante, ya que la armonía entre las estatuas, escaleras, puentes, lámparas y demás hacían que el lugar irradiara en belleza.

            Hase-dera era a todas luces un templo más fresa que el Kotukuin lo cual, a mis ojos, lo alejaba un poco de esa enseñanza de humildad y sencillez que predicó Buda. De hecho sentía esa esencia fresa en los empleados quienes, sin dejar de ser educados y amables, se mostraban más mamones.
El Templo Principal de Hase-Dera

            Parte de esa mamonería fue que no te dejaran sacar foto del Kannon que tienen dentro del templo, lo cual fue una lástima ya que es una estatua de madera impresionante, de más de 9 metros de altura, de hecho, la figura de madera más grande de todo Japón. Mucho mejor conservada y adornada que el Daibutsu pero, al mismo tiempo, menos amigable.

            No sé cómo explicarlo pero el Daibutsu, al mostrarse sin adorno ni un templo que lo resguardara me imponía más respeto que la figura toda chida de Kannon, excelentemente conservada pero que te transmitía una especie de soberbia marcada. Con el Buda te sentías en confianza y, de manera natural, te encontrabas a gusto en su presencia.
           
Bonita postal con el mar de fondo
En fin, volviendo a los jardines, tienen una serie de pequeños caminos que te hacen disfrutar aún más el bonito diseño del lugar, sobre todo hay muchas estatuas de varios estilos, hechas con detalles muy cuidadosos.

Dentro de esas figuras, me encantaba cuando había multitudes de monjes representados de manera uniforme, escoltando a estatuas más grandes. Las otras que me fascinaron fueron los monjes sonrientes, que al verlos en automático te ponías de buen humor.
Buda y sus demonios protectores

Los edificios estaban muy bien conservados, pintados y adornados. Todo el lugar te ponía de muy buen ánimo por la belleza que te compartía: los jardines naturales, los de arena y/o piedras (Zen), los pequeños estanques con los infaltables Koi, campanas, pequeñas ofrendas, un cementerio particular y hasta el mirador que te daba una vista privilegiada de la costa.

Lo chistoso del asunto es que veía Torii dentro del lugar, mismas que son más de los santuarios sintoístas cuando, en teoría, estaba en un templo Budista. Pero ya después no le presté mucha atención, con eso de que los Japos no son exclusivos de alguna religión, ¿quién era yo para cuestionar si un templo o santuario debía ser de tal o cual manera? Así que seguí disfrutando del lugar. Estéticamente fue uno de los lugares más bellos que visité, por lo mismo había bastante gente, y eso que aún no era la hora pico.
Mi amigo el monje me contagió su sonrisa

            Ahí mismo tienen una cueva ceremonial, con ofrendas y estatuas, el nombre de la misma es Benten-Kutsu (en honor a la deidad representada ahí dentro), la cual resulta muy interesante entre las estatuas y ofrendas que te vas encontrando en el camino. La cueva no es muy grande pero sí muy vistosa.

            En las oficinas principales, que eran muy fresas a comparación del Kotokuin, también tenían un jardín zen muy padre y que, increíblemente, no había nadie contemplando.
Hermoso lugar

Salí agradecido por haber visitado un lugar tan bello, a pesar de la esencia mamona, y me encamine al siguiente destino de la mañana, con una maravillosa sorpresa intermedia.

            La felicidad del Nikuman

            Caminando hacia el tercer punto de mi visita, vi un puesto con algo que me hizo inmensamente feliz: Nikuman.
           
Jardín de Piedras
            El Nikuman es una bola de masa cocida al vapor rellena de cerdo. Esa delicia tenía décadas (y no exagero, en verdad más de 30 años) que anhelaba probarla, ¿por qué? Porque veía el gusto con el que mis personajes de anime favoritos la devoraban.

            Estaba tan feliz que hasta le comenté a la señora que me lo vendió lo especial que era ese momento para mí, y creo que ella se conmovió (o pensó que estaba loco, una de las dos ¬_¬U).
Mi delicioso Nikuman :'-)

            A pesar de que soy un tragón, me comí el Nikuman con mucho cuidado, bocado a bocado. No sé si en verdad estaba tan bueno, o si mi gran anhelo me hacía percibirlo como una de las más grandes delicias que haya probado. Estaba tan pletórico que hasta se los presumí a mis compañeros de japonés en el grupo de Whatsapp que teníamos, y como eran tan frikis como yo, nos pusimos a platicar un buen rato del tema.

            Para mí fortuna, en Japón experimenté muchos de estos momentos gloriosos, gracias a pequeñas cosas, y es por ello que ha sido el mejor viaje de mi vida, por tanta felicidad que tuve.
La entrada al santuario en la Cueva

            Santuario Zeniarai Benziten Ugafuku

            Como nada más tenía medio día para Kamakura, tenía claro que quería ir al Kotokuin y al Hase-dera, pero aún me quedaba tiempo para una tercera visita, así que opté por ir a algo diferente, a un santuario ubicado dentro de una cueva, así que llegué a Zeniarai Benziten Ugafuku.
Saliendo del túnel

            Este santuario sintoísta es popular porque es el lugar para multiplicar el dinero, así que puedes echar tus monedas a la fuente o, para que pegue más el asunto, puedes comprar un amuleto, bañar un billete en dichas aguas y así vas a asegurar la prosperidad económica. Por este detalle capitalista es que este lugar, aunque muy sencillo, es de los puntos más visitados de Kamakura.

            El santuario está muy bien escondido, de hecho ingresas por un túnel que te lleva tierra abajo. Cuando sales del mismo te encuentras con una serie de puertas (Torii) alineadas para recibirte (Algo similar, aunque a mayor escala, vería días después en Kioto).

            El templo es sencillo y pequeño, pero bien cuidado. Al estar dentro de paredes de roca, no hay mucho espacio para plantas o jardines, pero las estatuas la hacen bien de ornato. A diferencia del Hase-dera, aquí no se siente dejo de freses, todo es austero pero ordenado.
Muchos detalles clásicos

            Hay una serie de escaleras y caminitos que te van llevando por el lugar, que está lleno de detalles padres, como lámparas, templos, estatuas, puertas y demás. El lugar es relativamente pequeño pero supieron llenarlo de cosas relevantes sin que te sientas agobiado por tanto que hay que mirar.

            Me encanta cuando encuentro un sitio con muchos caminitos que llevan a tantos lados, así que me propongo recorrerlos todos, en un gusto infantil que vivirá en mí hasta el último día. En uno de esos trayectos llegué a un vecindario normal de Kamakura, lo cual me llamó la atención, porque el santuario carecía de seguridad alguna, ya que podías acceder a él por delante y por detrás sin ninguna restricción, de hecho la entrada es gratis.
Austero pero bonito

            Dentro del santuario había puestos vendiendo dulces y souvenirs, ahí vi otra cosa que quería probar que había visto en el anime: Dango. Sin embargo, en esta ocasión la sensación fue diferente.

            El dango son una bolitas de masa de arroz (con sabor neutro), las mías fueron cubiertos con una capa de caramelo horrible (me recordó al sabor fuerte que experimente en Cuba con su bebida de malta). La verdad fue una experiencia desagradable, y creo que fue lo único que probé en Japón que no me gustó.
La bolitas no eran el problema, sino el caramelo encima -_-

            Muy a mi pesar, me lo tuve que terminar por dos razones: en Japón no hay botes de basura públicos y está mal visto desperdiciar la comida, así que apresure la ingestión de los mismos y después comprarme un helado para tapar el mal sabor de boca. Todo esto en mi camino a la estación de tren a seguir aprovechando mi preciado tiempo en la Isla.

            Breve conclusión.
Buda, mi amigo :-)

            Kamakura es un lugar histórico muy importante dentro de Japón. Como ya mencione, por más de 150 años fue la capital del país, así que hay muchos sitios valiosos, mismos que requieres de dos a tres días para recorrerlos con calma. Por mi itinerario tan apretado, tuve que priorizar y escoger lo que quería conocer para medio día que tenía proyectado para dicho lugar, y fueron espléndidos.
Hase-Dera

            Sin duda en Japón se ven muchos templos de todos los colores y sabores, pero los tres que visite en Kamakura fueron tan diferentes, que me quedé con una gran sensación de esta visita.

            ¿La volvería a visitar? Sin duda, porque hubo mucho que me faltó por conocer. Aunque no regresaría en el siguiente viaje, porque tengo otras prioridades. Sin embargo, si tengo la suerte de visitar más veces Japón, en alguna de ellas le dedicaré más tiempo a esta pequeña ciudad histórica.


            Hebert Gutiérrez Morales.

martes, 14 de marzo de 2017

Distraídos

“El hecho de que estés muy concentrado u ocupado en algo no quiere decir que ese algo sea importante. A veces su única importancia es el hecho de tenernos distraídos” – Hebert Gutiérrez Morales.

domingo, 5 de marzo de 2017

Logan: Un digno cierre para Wolverine.

            Al parecer estoy destinado a escribir sobre cada película de mutantes que se me atraviese. Si escribí un largo ensayo de una obra mediana como “X-Men Apocalypse”, era obvio que tuviera que escribir sobre una que le supera con creces, llamada simplemente “Logan” con el obvio protagonista de la cinta: Wolverine.

            Detalles previos

A)    Pasen al baño antes de entrar a la sala, la película dura 2:17 pero vale la pena no perder el hilo del argumento.
B)    No hay escena post-créditos, así que tan bien termine pueden retirarse con calma.
C)    No hay Cameo de Stan Lee (o por lo menos no me di cuenta)
D)    Spoiler Alert: Si aún no ve la película, favor de no seguir leyendo ya que, grosso modo, le voy a contar la historia.
           
            El inicio

            Año 2029, los mutantes prácticamente se han extinguido. En este futuro cercano vemos a un Logan que pasa de los 180 años, aunque se ve de unos 60, sufriendo los estragos del tiempo. Se le ve envejecido, lento, huraño, torpe y sin unas ganas palpables de vivir, tratando de llenar ese vacío existencial con el consumo ingente de alcohol.

            Su factor de sanación ha retrasado el envejecimiento, pero tampoco es inmune a al padre tiempo, así que Logan se ve enfermo y débil, lo cual le da un toque de realismo a este personaje tan invulnerable a lo largo de los años.

Verlo decadente te duele, pero de alguna manera te hace quererlo más al mostrarse real. Ese estado deplorable lo compruebas en la escena inicial, en donde con dificultades se encarga de una pandilla de cholos, cuando años antes hubiera acabado con ellos en un tris. Hablando de los chicanos, para remarcar más la decadencia del ambiente, ubicaron la primera parte de la historia en la frontera con México, una de las zonas menos bonitas, para ambos países. Y es que Wolvie cruza a diario la frontera: trabaja en Estados Unidos y vive en México.

 Una cosa es verlo cansado y otra tener que aguantar a mucha gente pendeja mientras la hace de chofer de una Limusina, ¿Por qué alguien tan orgulloso y rudo como Wolverine soporta un trabajo tan difícil y que exige obediencia? Más adelante se sabe.

            Calibán, un personaje que siempre me resulta patético o, en el mejor de los casos, indiferente, en esta ocasión resulta útil al hacerla de ama de casa y de enfermero; y es que el albino se encarga de un senil Charles Xavier, mismo que tienen aislado.

Laura

            Me salto un poco del argumento y aprovecho para comentar que, después de más de una década de estar desconectado de los Cómics, por fin hemos llegado a historias que han rebasado mi conocimiento.

            Ver una película de Superhéroes me significaba conocer de “pe” a “pa” el argumento, porque me sabía toda la historia. Ahora surgió un personaje que, para mí, fue nuevo pero que ya tiene más de una década existiendo en los Cómics: X-23 o, también conocida como Laura; quien es representada por Dafne Keen, una chica preciosa, que no me imagino lo hermosa que se va a poner cuando sea adulta.

Cuando sale Laura, del escondite de Xavier, con la cabeza de uno de los soldados, me quedaba la intriga de cuál era su poder. Así que cuando atacó y escuché el sonido del adamantio saliendo de su cuerpo, se me enchinó la piel.

            Película para adultos

            Un detalle del que me enteré después es que Hugh Jackman aceptó una reducción de salario con tal de subir la clasificación de la película y pasar de ser una de adolescentes a una de adultos. Me encantó el resultado, pero creo que un adolescente la podría ver sin problemas: con lo que se ve hoy en día en la TV o en Internet, no creo que unas cabezas cercenadas o miembros cortados les vaya a afectar mucho.

Más allá de la violencia gráfica, hubo otros detalles, por la cual califica como filme para adultos; por ejemplo, en un par de ocasiones, Logan ve primero por su amigo Charles, dejando a la niña desamparada. En otras películas de Marvel/Disney, lo correcto es que hubiera cuidado primero a la niña antes que al anciano (por lo menos ésa es mi perspectiva).

Me encantó el tono rudo del filme, porque eso de hacer un Wolverine  “light” no va con su esencia, necesitaba que le soltaran la rienda, algo que no hicieron en las dos entregas anteriores de su saga o en ninguna de sus participaciones en los X-Men. Hay que agradecer esta liberación de Wolverine al éxito que tuvo “Deadpool” (maravillosa película de la cual no recuerdo por qué no escribí al respecto ?_?).

Detalles creíbles y poco creíbles

            Es común que en escenas de batalla o de escape se den acciones que en la realidad son inverosímiles. Por eso mismo fue genial cuando Logan intenta cruzar la limusina a través del alambrado ¡y no puede! Detalle que se agradece para mantener el toque de realismo, cosa que perdieron cuando (la misma limusina) le ganó el paso al tren, pero bueno, por lo menos la primera no la concedieron. ;-)

Esto también se constató en el vídeo que les dejó Gabriela, en donde hay un aspecto poco creíble y otro muy creíble: el irreal es todo el material de cámaras de seguridad que logró extraer en su celular. Creo en  las grabaciones que hizo ella de manera clandestina, pero las de seguridad ¿cómo le hizo? Eso no es creíble.

Lo que sí es muy creíble es esa necesidad maternal que tiene la mujer latina con los suyos, y con los que no son suyos también. Así que eso de que les hacían fiestas a los niños y les ponían nombres me pareció muy realista.

            Detalles que se agradecen y el peligroso Xavier

Algo que valoro mucho en un filme son las escenas que no aportan mucho al argumento pero que me enriquecen la experiencia y voy a mencionar tres de esos pequeños regalos.

A)    A pesar de ser una niña concebida en el aislamiento, Laura toma unos lentes chafas de una de esas tiendas de carretera, mismos que porta con toda elegancia y actitud. De ella también me encantó su expresión de asombro al ver la zona de casinos.
B)    Otro momento que me fascinó es la convivencia de Laura y Xavier mientras desayunan en México o mientras ven la TV en Oklahoma. Esa convivencia tipo abuelo-nieta en donde Charles le habla con todo detalle y cariño y Laura escucha con atención cálida.
C)    Otro momento inesperado es cuando un envejecido Xavier le enseña la lengua a Logan, mostrándole que ya se tomó sus medicinas, dando muestras de buen humor a pesar de la situación.

A Xavier le da uno de sus ataques de manera oportuna,  justo cuando están por ataparlos a Laura y a él. Es remarcable como una escena tan lenta y (literalmente) aturdida pueda resultar tan es espectacular, especialmente cómo Wolverine llega y va matando uno a uno a los que amenazan al anciano y a la niña.

Después de esa escena recuerdas el inicio del filme, en donde piensas que Logan y Calibán son unos cúleros por tener a Xavier dopado, pero después escuchas lo que provocó, y así comprende (y tú con él) el motivo de tenerlo medicado.

Los Munson

La convivencia con los Munson viene a recalcar esta dinámica familiar que Laura anhela, Charles extraña y Wolverine reniega. Nuestro trío ayuda a la familia con sus caballos y, en agradecimiento, son invitados a cenar. En la mesa, los Munson no son la única familia presente, ya que Wolverine, Xavier y Laura también forman una medio disfuncional: Laura es la hija clonada de Logan y éste trata a Xavier como un padre, además de ser un amigo.

Esa cena con los Munson es una delicia llena de detalles que pasan por las pequeñas anécdotas en la mesa, los modales de Laura, la corrección de Logan con su pequeña y toda esa interacción que le da a nuestro trío un momento de agradable paz.

Entre esos detalles está cuando el chico Munson le regala su I-Pod a Laura (bueno, en realidad se lo presta pero después ya no lo iba a utilizar), así como su explicación sobre los trofeos también es una escena padre.

Otro hecho que demuestra que esta entrega de Wolverine es diferente, es que matan a los Munson. En una historia políticamente correcta, los hubieran dejado vivir en su rancho de manera tranquila. Peor aún, murieron con la idea de que Logan los había traicionado.

            Y luego quedaron dos

En una escena excelentemente lograda, en la que introducen a X-24, la muerte de Xavier es muy llegadora, en el momento exacto en que se sentía arrepentido por el mal que había hecho, por lo cual no creía merecer la excelente noche que había pasado, así que resulto cruelmente sorpresivo su asesinato a manos del clon de Wolverine.

Después de enterrar a su amigo, Logan no sabe cómo reaccionar ante la empatía y cariño de Laura; y es que él es un guerrero, no es bueno con los sentimientos, así que va a descargar su ira e impotencia contra el auto hasta que pierde la consciencia. A la usanza de su padre, Laura roba un auto para salvarlo, hecho que después él le recrimina.

Uno puede constatar el desprecio que Logan tiene por la vida al no dejarse tratar por el acomedido doctor que lo atendió. A lo largo de la película te queda claro que Logan ya no tiene gusto por vivir, por eso se está dejando morir pero, a pesar de esto, sigue con la esperanza (no expresada) de que aún puede ser útil.

La mexicanita pedera.

Después que Logan recupera la consciencia viene su primera discusión con Laura (sus primeras líneas tras más de medio filme). Más que la discusión en sí, me encanta que el español de la chica es neutro, no pocho, sino fluido y correcto. Esto a pesar que en la discusión, como buena latina, se puso como loquita.

Investigándole un poco me enteré que el director del filme (James Mangold), buscaba una chica latina bilingüe para que diera justamente ese efecto de realismo en el idioma.

Después leí que Dafne Keen es mitad británica y mitad española pero, a pesar de ello, el acento neutro con el cual se expresó en español es de reconocerse (porque se supone que se había criado en México).

            El padre y la hija

Xavier, comprendió muy bien el papel de Laura, y por eso le “encarga” a Wolverine, porque sabe que esa chispa de la niña debe inyectarle algo de vida al padre. Y vaya que tenía razón.

Debido a que su sistema inmune ya no es el mismo, Wolverine está muriendo envenenado por el adamantio en su ser, su mutación lo protegió durante casi dos siglos, pero la edad alcanzó al buen Logan.

Es por ello que en el camino Wolvie va desfalleciendo por el cansancio, la edad y su enfermedad, lo cual nos da una interacción necesaria entre padre e hija, y es que Laura le recrimina que quiere morir, él le contesta que no sabe lo que él ha vivido.

Pero Laura sí sabe parte de ello, como “matar hombres malos”, recalcando lo de “malos” como una justificación, pero Logan le hace ver que quitar la vida a alguien es lo mismo, sin importar si son buenos o malos.

Fan Service

            Me encantó el detalle que hayan metido los Cómics de los X-Men en el argumento, primero en un guiño a los fans (del presente y del pasado), y como detalle de reconocimiento a la popularidad de los, ahora extintos, Hombres X.

            Laura cree en esas historietas, de donde sacaron las coordenadas de “Edén”, cosa que descubre Wolverine y se niega a creer en un Cómic, pero ahí retumban las palabras que antes le había dicho Charles: “Pero Laura lo cree”, argumento que mata la racionalidad de Logan y sigue adelante para que la niña no se quede con la duda.

Es increíble cómo los niños, en general, no se rinden por cumplir sus sueños e ilusiones. Justo en las coordenadas del cómic, los chicos formaron su campamento, en North Dakota, en otro guiño a los fans de los comics, porque si las fantasías no se hacen realidad, puedes adaptar el mundo a tus sueños. Ellos querían creer en su “Edén” y por eso se fueron hacía allá.

            La Calma antes de la tormenta

La pandilla de Laura se encarga de cuidar a Wolvie y, en los breves ratos de consciencia, interactúa con ellos. Al verlos reunidos, le recuerdan a sus amigos, su familia, su clan: los fallecidos X-Men.

En uno de esos diálogos, Wolverine tiene una pesadilla mientras su hija lo ve, ella le comparte que también las sufre, ya que teme que le hagan daño, mientras que los fantasmas de Logan son distintos tras años de asesinar gente: en sus pesadillas, él es el que hace daño.

Laura está enojada con él, así como sólo las mujeres pueden estarlo con quien realmente aman, por su falta de apego a la vida. Por ello Laura le quita la bala de adamantio, para que su papá no vaya a cometer suicidio.

Logan es gran protagonista de esas historietas que los niños leyeron así que, en una travesura muy ocurrente, los chamacos rasuran a Logan mientras duerme para devolverle su aspecto de Wolverine, algo que no le causa gracia pero al resto sí (incluyéndome).

Antes de que los niños partan hacia Canadá, Ríctor (o, mejor dicho, del hijo de Ríctor) le da el resto de la paga pactada a Wolverine, dinero que rechaza ya que, sin Xavier, Logan ya no tiene razón para seguir ahorrando para el barco en el que iban a vivir.

            La batalla final

En algo tuvo razón Xavier: Laura le dio a su papá una última razón (y la más importante) para darle sentido a su vida, aunque fuese hasta el final. Ya que ver pelear a padre e hija de manera sincronizada es un regalo que te da este maravillo filme.

Todo esto mientras el resto de amigos de Laura son atrapados uno a uno, no sin antes dar pelea y matar a algunos de sus captores en el proceso. Ése fue otro toque de realismo, al no mostrarse como mutantes débiles y timoratos, y atacar para defenderse de sus perseguidores aunque, por el número, son superados.

Wolverine se sabe débil y viejo, así que debe ser astuto, por lo que se pone como carnada y deja que Laura ataque por sorpresa. Tal vez ya no tenga fuerza de antaño pero la vejez incrementó su astucia.

A pesar de la edad, Logan dio una pelea digna a su clon más joven, pero éste le pateo el trasero y lo hubiera matado antes de no ser por la ayuda de Ríctor. Cuando Laura le disparó al clon, con la bala de su padre, ya era demasiado tarde: Logan estaba agonizando.

Adiós Logan :’-(

La escena de la muerte de Logan es bonita, con una Laura destrozada despidiéndose de su papi aunque, si les soy honesto, pudieron hacerla más llegadora. Yo, por ejemplo, hubiera puesto algunas palabras más cariñosas en Logan, incluyendo un “Hijita” o algo así, pero eso es porque soy muy cursi. Supongo que, de acuerdo a la esencia de Logan, ser tan escueto era lo más acorde.

Aunque sí hubo una línea muy significativa, para él, no para la niña.

En la casa de los Munson, Charles le había dicho a Logan que de eso se trataba la vida: una familia cálida en un lugar seguro con la cual compartir el cariño. Logan no lo entendió hasta el momento de su muerte. “Así que así se siente” fueron sus últimas palabras antes de morir y comprender ese vínculo afectivo con alguien que viene de tu sangre.

Laura recrea el diálogo de la película que vio con Charles, que quedó a modo para lo que estaban viviendo. Sobre todo la parte que me caló fue “una vez que matas, es una marca que ya no se borra”. Todos estos niños han matado y, a pesar de que aún tienen inocencia, algo ha sido extirpado de su ser, lo mismo que sintió Logan en 1845, cuando activo su poder mutante y dejo mucha de su limpieza atrás con su primer asesinato.

Otro detalle que me llegó al corazón, mientras estaban frente a la tumba de Logan, es la figura de acción de Wolverine que tenía en manos uno de los niños. Tal vez ellos no se desmoronaron porque, aunque perdieron un héroe, su amiga había perdido a un padre.

Finalmente, Logan nunca fue religioso, así que Laura hace bien al colocar la cruz de su tumba en forma de la X, un símbolo que significaba más para Wolverine y, ahora, para esta nueva camada de mutantes.

            Últimos comentarios

Para durar más de dos horas, no se me hizo larga la película, me pareció con una dinámica muy buena y bien balanceada, no sentí un momento demasiado lento o demasiado acelerado.

Además de la tristeza, me quedó un profundo agradecimiento a Hugh Jackman, porque supo recrear a la perfección la esencia tan carismática y difícil de Wolverine. Y lo reconozco más por esa dignidad al retirarse antes de desgastar al personaje. Obviamente alguien más vendrá a actuar dicho rol, y tendrá unos zapatos grandes que llenar, porque el australiano supo ponerle la esencia exacta que requería el personaje, por lo que sus intervenciones resultaron memorables.

No sé si fue adrede, pero creo que por eso no hubo cameo de Stan Lee ni escena post-créditos: para respetar la muerte de Logan, para que te vayas con ese sentimiento de pérdida profundo, sin importar que sea un personaje de ficción.

Me encantó el aspecto humano del filme, tanto en aspectos positivos como negativos de los personajes, incluso Laura, siendo una niña, te demuestran su falta de educación al robar en la tienda, sus malos modales en la mesa o querer romper la maquinita del caballito en que montaba.

Logan no murió combatiendo a Magneto, un Centinela o a Dientes de Sable, tal vez no fue en una guerra contra la humanidad, o en una misión especial, pero dio la vida con gusto para que su hija y su clan pudieran salir adelante, y me encantó que haya sido así: sin tantos reflectores pero por una causa más relevante para él, como lo es el salvar a su hija en lugar de ayudar a una humanidad ingrata.
El discurso de despedida

Es probable que Logan ya estuviera muerto desde antes, de ahí su exterior huraño, y a pesar de ello buscaba razones para salir adelante, por eso se tragaba su ego en una Limusina llena de gente pendeja para ayudar a su amigo. Y por eso no quería ayudar a Gabriela en un inicio, porque su prioridad era Xavier.

Xavier lo entendía y también quería a su manera a Logan (aún y con todos los malestares de la vejez), pero también comprendió que Laura era un objetivo en el cual valía la pena utilizar el último remanente de vida de Logan.

PARA MÍ, esta película trata del ciclo de la vida, ves los achaques de Xavier y de Logan en la vejez, ves el sacrificio de Gabriela por una niña que no es suya, ves la alegría y frescura de Laura y sus amigos. Y así es la vida: los más viejos van haciendo lo posible para que los más jóvenes salgan adelante, entendiendo que ellos ya disfrutaron lo que les tocaba.

Definitivamente Logan ya estaba cansado de seguir alargando ese ciclo de vida y sólo quería encontrar la paz. Y así lo hizo justo antes de morir, porque por unos breves momentos sintió esa trascendencia de ver algo suyo caminando en este planeta, y tal vez ya lo había sentido los días anteriores con Laura sólo que, debido a su personalidad, no se había permitido abrirse ante su hija como ella lo anhelaba.

Sé que no soy original al decir que Wolverine es mi mutante favorito, porque creo que lo es de casi todo el mundo, pero eso no me importa. Estoy feliz y agradecido con esta película tan humana que le dio al buen Logan un final acorde a su esencia: lejos de los reflectores pero lleno de grandeza.


Hebert Gutiérrez Morales.